Paz Padilla ha recibido numerosas críticas a su tienda de Cádiz, No ni ná, en las últimas semanas. Repasamos las opiniones de sus clientes.


«Tradición, artesanía y buen humor». Con este logan Paz Padilla define el negocio textil que abrió junto a su hija Anna en Zahara de los Atunes. Ambas aterrizaron en este campo desconocido para ellas hace dos años, pero no siempre les ha acompañado una acogida favorable por parte de los clientes en ‘No ni ná’. Hace algunas semanas muchos de ellos alzaron la voz por el altísimo precio de sus productos, no obstante, se excusaron mostrando el intenso trabajo que tenía detrás. La marroquinería es artesana y lleva mucho tiempo realizarla, por lo que ciertas cosas de su tienda no están al alcance de todos. Ahora hay otros muchos que critican la gestión de las devoluciones, pues según ellos nada ha salido como ellos esperaban. Tan solo googleando el nombre de la tienda son muchas las reseñas que aparecen estallando contra Paz y su negocio gaditano.

Aunque no todos tienen la misma opinión y hay otros muchos que alaban su arte y buena calidad, también destacan los comentarios negativos de ‘No ni ná’. Ejemplo de ello algunos mensajes como el de esta clienta insatisfecha con el servicio recibido: «Los materiales de esta marca son de muy mala calidad, salen bolas por toda la prenda incluso antes de lavarla (a los dos días). Además, la atención al cliente después de la compra es 0, mandé un mensaje por Instagram y un mail y, a día de hoy, todavía no me han contestado».

La misma versión de otro usuario que también ha compartido su experiencia públicamente: «Contacté con ellos a través de email y de su web para descambiar el artículo que compré por otra talla porque me quedaba grande. No he recibido respuesta y ya se ha acabado el plazo de devolución. Atención al cliente nefasta». Otros explican la nula solución que le han dado al intentar devolver un producto adquirido en la tienda: «Acabo de mandar un email comentado que un producto que compré estando de vacaciones se ha estropeado y la solución escueta que me envían es que vaya a la tienda a devolverlo».

Instagram

Si bien es cierto que desde la tienda han respondido a algunas de estas críticas, hay otros que no han obtenido respuesta por su parte. Descontentos con ciertos aspectos de la tienda de la humorista, otros se quejan de la hora de apertura, pues no siempre se ha cumplido con el horario que mantienen en la web. «Si dices que abres a una hora es a esa hora y no tener a la gente esperando….una vergüenza y trato al cliente pésimo», «Esperaba poder ver esta iniciativa, pero imposible disfrutar de sus productos por los precios» o «Las tallas no corresponden, la calidad de las prendas no vale el precio que tienen» son otros comentarios que a día de hoy aparecen en el universo 2.0.

Los bolsos cuestan desde 225 euros a 119, no obstante, han defendido su coste debido a que se trata de una excelente calidad. Anna ha mostrado parte del proceso de fabricación y en su web además aclaran que cada pieza además de elaborarse entre 4 y 6 horas y que «pasa por las manos de alrededor de 14 artesanos».