Iñigo Onieva le deja ver su teléfono móvil sin cortapisas, pero ¿qué hace la aristócrata con ese acceso libre? Ella misma lo ha contado.


Después de dos semanas de ausencia en ‘El Hormiguero‘, Tamara Falcó ha regresado al programa de Pablo Motos con las pilas puestas. Han sido dos semanas muy moviditas para la ‘socialité’, a la que le ha tocado compaginar sus estudios de cocina en Le Cordon Bleu con su ajetreada vida social, en la que no ha faltado un bonito homenaje junto a sus hermanos mayores a su padre, Carlos Falcó, fallecido en marzo de 2020 a causa del coronavirus. 

En la mesa de debate del programa, el presentador planteaba una cuestión: ¿Mira alguno de ellos el teléfono de sus parejas? La interrogante enseguida puso sobre la mesa una pregunta a la que muchos admiradores de la colaboradora querrían dar respuesta, más aún a raíz de su noviazgo con el atractivo diseñador de coches: ¿Cotillea el móvil de Iñigo Onieva? Tamara no ha tardado en confesarse…

«¡Es tan pardillo que encima me da su código!»

En pleno ataque de risa, admitía, a carcajada limpia: «¡Estoy pensado en lo que se ha dicho de mi pareja en las últimas semanas. ¡Lo más normal es que le espiase el móvil!«. La hija de Isabel Preysler ha sacado a relucir su sentido del humor al mofarse de los rumores de que su chico había sido pillado en brazos de otra mujer. «Es que además tengo su código», confesaba. «¡Es tan pardillo que encima me da su código!». Entonces revelaba lo que hace con tan privilegiada información. ¿Sucumbe a la tentación de hurgar los mensajes de su novio o por el contrario respeta la intimidad de este?. Su respuesta era clara: «No veo ni mis propios whatsapps, ¿voy a leer los de él? ¡Si los leo en diagonal!». Asunto resuelto: no tiene tiempo para tonterías. ¡Confía a pies juntillas en Iñigo!

© Redes sociales.

Aparte de asuntos relacionados con el ‘control parejil’ del móvil de Onieva, Tamara Falcó también se ha pronunciado sobre un importante acontecimiento familiar: el debut de su madre en ‘Mask Singer’. “Nunca identificas a tu madre con un gato chulapo», decía. «Lo hizo muy bien. Se lo pasó fenomenal. ¿A que canta muy bien?… En casa siempre le hemos dicho que canta muy bien, incluso el tío Julio». Al parecer, el primer marido de su madre llegó a animarla a que participara en su coro: «Le decía que canta muy bien. Si le hubiera hecho caso, ¿qué hubiera pasado con nosotros?», bromeaba. «En mi familia, Chábeli está segura de que es la que mejor canta, pero ahora se dedica a hacer cojines. Tendríais que invitarla a ella para que cante”.