Sara Carbonero se ha puesto nostálgica en plena cuarentena. La presentadora se encuentra en Oporto junto a su pareja, Iker Casillas, y sus hijos. Alejados de toda la familia en plena crisis sanitaria y tras terminar el peor año de su vida, Sara hace una reflexión durante uno de estos días de aislamiento y le envía un mensaje a su «yo» de hace diez años. El texto compartido por Carbonero empieza así: «Una pregunta recurrente que me han hecho en alguna que otra entrevista es qué le diría a mi “yo” de hace 10 años y nunca he sabido muy bien qué responder. Mira por dónde hoy organizando las fotos del ordenador me he encontrado con él y como en estos días estamos teniendo algo más de tiempo del normal he pensado sobre ello», ha comenzado diciendo.

Sara Carbonero ha querido compartir unos sabios consejos

Después ha continuado su texto dando unos sabios consejos a todas las personas que ahora, al igual que ella, se encuentran en casa, y que a ella le hubiera gustado que le hubieran dado en su momento: «Creo que le diría que no perdiera el tiempo ni la energía tratando de controlar todas las situaciones porque al final, la vida nos descoloca a cada uno en su lugar. Que hay cosas que dependen de nosotros y otras que no. Que se preocupara menos y se ocupara más, le diría que exprimiera cada segundo y que dedicara su tiempo solo a aquellas personas que merecieran la pena y le hicieran sentir bien. Que nunca dejara de soñar a lo grande , porque a veces los sueños se cumplen. Le diría que no dejara de hacer nada por miedo a arrepentirse porque siempre es mejor hacerlo que lamentarse por no haberlo intentado», ha continuado diciendo.

Una Sara Carbonero de lo más reflexiva en estos complicados momentos que está atravesando todo el mundo ha querido continuar con su mensaje de reflexión: «Le diría que cada día de la vida es un regalo, un milagro, una oportunidad. Que no tratara de luchar contra nada, porque el término “lucha” o cualquier otra palabra bélica implica un desgaste de energía. Que es mejor afrontar , aceptar y dejar fluir, nunca forzar». Y añade: «Ah! Que no se puede gustar a todo el mundo y que no merece la pena perder un segundo en eso».

La presentadora ha querido mostrar su lado más humano

También, ha querido darle importancia al amor y a querer a esas personas que nos rodean, además de aconsejar dar muestras de cariño a todos aquellos que queremos cerca de nosotros. Y es que Sara Carbonero siempre ha demostrado que el amor es una cura para los malos momentos: «Que dijera muchas veces “te quiero”, que besara, tocara y abrazara mucho por si llegaba el día en el que no pudiera hacerlo. Le diría que fuera siempre fiel a sí misma, inconformista, idealista y empática, una cualidad que está subestimada», ha explicado.

Otra de las cosas que ha querido compartir en esta larga reflexión ha sido lo cambiante que puede ser la vida en cualquier momento, algo que ella y el futbolista han vivido en sus propias carnes después de que el pasado año Iker sufriera un infarto de miocardio, mientras que a ella le diagnosticaron cáncer dos semanas después de que él recibiera el alta. «Le diría que la vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos y que si eso ocurriera tendría todo el derecho del mundo a llorar, patalear, enfadarse, sentir rabia, miedo, impotencia. A bajar. Hasta el fondo», ha dicho.

Ha enviado un mensaje de positivismo en mitad de este caos

Pero también ha querido mandar un mensaje de positivismo en estos momentos tan complicados que estamos atravesando todos: «Pero que después siempre, siempre sale el sol. Que transformara el sufrimiento en sabiduría porque como decía Dante, el que sabe de dolor, todo lo sabe. Que no sufriera más de la cuenta a medida que iba perdiendo gente en el camino porque es ley de vida que nosotros cambiemos y los demás también. Le diría que se ha equivocado una y mil veces, y que seguirá equivocándose porque de eso va el juego.
Le diría que la inseguridad…», ha sentenciado junto a dos imágenes suyas en blanco y negro de cuando la presentadora tenía 26 años.

Sara Carbonero ha vuelto a hacer alarde, una vez más, de su lado más humano con esta reflexión que ha ilustrado con dos imágenes rescatadas de una sesión fotográfica. La presentadora está viviendo la cuarentena en su casa de Oporto, en Portugal, junto a su familia, que se ha convertido en su motor durante los días más complicados.