La hija de la chipionera ha revelado que nunca imaginó que su madre perdería la vida por el cáncer de páncreas que padecía.


El martes 14 de diciembre, Rocío Carrasco ha abierto la caja de Pandora. La hija de Rocío Jurado ha desempolvado el legado de su madre, que llevaba 13 años guardado en un almacén. Un total de 18 contenedores han sido trasladados en tres camiones desde Guadalix de la Sierra a Boadilla del Monte, en Madrid. Al su llegada, la hija de la chipionera ha mostrado lo que había en el interior de uno de esos containers: vestidos míticos que su madre lució a lo largo de su dilatada carrera musical.

Una vez en el plató, la madrileña se ha roto al recordar la muerte de la cantante. Esta falleció el 1 de junio de 2006 como consecuencia de un cáncer de páncreas. Su marcha, según ha recordado Rociíto, fue una sorpresa. Porque a pesar del fatal diagnóstico y de que no fue capaz de remontar tras un duro proceso de quimioterapia, nunca imaginó que acabaría perdiéndola para siempre.

«No perdí la esperanza jamás»

«No fui consciente de que se iba hasta días antes de su muerte», ha revelado Carrasco, rota en llanto. «Yo no perdí la esperanza jamás… No me di cuenta de que se iba». Para la empresaria, que su madre perdiera la vida nunca fue una opción. «Para mí era algo impensable. Cuando me decían lo que tiene significa que el 80% no sobrevive, yo decía: ‘Me da igual, ella está en el otro 20%. Esa era mi cabezonería».

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Al rememorar los últimos días de la enfermedad de su madre, Carrasco ha relatado: «A mí ella no me lo dice. Me llama y me dice Ro: ‘Voy para el médico’. Yo estaba fuera y nos vinimos corriendo para Madrid. Cuando regresamos ya estaba ingresada y ya fueron los médicos…». Con lágrimas en los ojos, explicaba que «en esos cuatro días, aun siendo consciente de que podía ocurrir, fueron de lucha y de ‘no va pasar lo que tenía que pasar».

Ha sido una tarde cargada de emociones para ella. Minutos antes de sus declaraciones sobre las últimas horas que compartió con su madre había enseñado los trajes más vistosos de la artista. «He vivido el trayecto intentando pensar en otra cosa, porque si no, me iba a poner a llorar»confesaba. «Cuando he empezado a ver los contenedores y he visto que aquí venía el 18, que es el día de su cumpleaños, me han venido muchos flashes a la cabeza. Me venían mi padre, mi abuelo». Poco después escucharía a Marta Sánchez, admiradora de su progenitora, cantando a toso pulmón ‘Como yo te amo’, una de sus canciones de mayor éxito.