La hija de Rocío Jurado desveló durante los dos primeros capítulos de ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’ el cuadro clínico que presenta desde hace 10 años.


Rocío Carrasco se ha convertido en la protagonista de la actualidad después de que haya dado el paso de contar su versión sobre la polémica que gira en torno a su familia. Ha estado 25 años en silencio, sin querer dar declaraciones al respecto, pero para ella ha llegado el momento de contar su verdad «para seguir viva», tal y como han llamado a esta docuserie. Y como era de esperar, el éxito ha sido rotundo, ya que ha arrasado en audiencias.

Nadie habla de otra cosa. Del desgarrador testimonio de Rocío Carrasco hay varias cosas impactantes. Una de ellas cuando ha confesado el intento de suicidio: el 5 de agosto de 2019, una fecha que marcó un antes y un después para ella. De hecho, tras ello tomó la drástica decisión de romper su silencio y contar su versión a los medios de comunicación. «Me tomé varias pastillas cuando supe que mi hija iba a defender a su padre en ‘Gran Hermano VIP’. Lo único que piensas es que no puedes pasar por lo mismo, que no puedes volver a sentir que has perdido a las dos personas más importantes de su vida».

Un cuadro clínico del que ella misma ha hablado: «En ese momento, no estoy bien emocionalmente porque no estoy bien. Nadie lo sabe, pero llevo en tratamiento psiquiátrico y psicológico con un diagnóstico bastante fuerte. Síndrome ansioso y depresivo moderado y grave, cronificado en el tiempo. Esto no lo digo yo, sino varios profesionales y entre ellos el Gabinete adscrito de violencia sobre la mujer que emite un informe demoledor en el cual su conclusión es ese diagnóstico».

Habló del cuadro médico: síndrome ansioso y depresivo

© Telecinco.

Un estado emocional del que no ha hablado durante muchos años. De hecho, muchas personas de su familia desconocían el intento de suicidio, algo que ha reconocido por ejemplo Rosa Benito horas después de las sorprendentes declaraciones de la hija de Rocío Jurado. Pero lo cierto es que hay unos informes que demuestran el estado mental en el que se encontraba y se encuentra.

Son informes psicológicos que Rocío Carrasco ha presentado en las diferentes causas judiciales que la han enfrentado a su exmarido y padre de sus hijos, Antonio David Flores, entre 2011 y 2017 y a los que ha tenido acceso Vanitatis. En todos ellos se prueba la situación psicológica de Rocío Carrasco. 

En uno de ellos, se demuestra que Rocío Carrasco no acudió a un especialista porque no se encontraba bien psicológicamente desde hace un tiempo y que «tenía miedo». Miedo de que si hubiera ido a recibir ayuda psicológica pudiera ser utilizado por Antonio David Flores en los sucesivos careos judiciales por procesos de modificación de medidas en la custodia de los menores, esto es, por miedo a perder a sus hijos por dicho cuadro psiquiátrico.

No quiso pedir ayuda antes por miedo

Rocío Carrasco
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Pero no ha sido lo único que se ha aportado de estos informes médicos. Otro de ellos deja claro el cuadro que presenta Rocío Carrasco: «La sintomatología que presenta es compatible con un cuadro ansioso-depresivo con crisis de angustia y ansiedad generalizada». 

En otro de ellos habla de los síntomas: «Sufre síntomas de depresión con insomnio, sensación de tristeza, ideación mórbida». Así como “tiene bajo estado de ánimo y manifestaciones físicas múltiples derivadas de la ansiedad que padece». Una ansiedad que ha reflejado Rocío Carrasco durante la grabación de la docuserie y de la que ya hemos podido ver el capítulo 0 y 1.

En un momento dado, Rocío tuvo que recibir más cantidad de medicación, un informe al que también tuvo acceso Vanitatis: «…Se aumenta la dosis de antidepresivos y ansiolíticos que le vengo prescribiendo”. Un cuadro médico que presenta después de varios episodios familiares. Entre ellos, el desagradable suceso con su hija, Rocío Flores, del que se ha hablado en varias ocasiones. Sus hijos han estado muy presentes también en los dos primeros capítulos de la docuserie, donde ha declarado con dureza: «He tenido a mis hijos muertos en vida. Nadie me va a devolver todo lo que me he perdido de ellos. Quiero vivir con lo que me queda, porque lo otro ya no lo tengo».