Ha vuelto a ocurrir. Esta noche del jueves 16 de marzo, el bailarín Rafael Amargo ha vuelto a ser detenido por los agentes de la Policía Nacional en Alicante, después de realizar un concierto en la ciudad valenciana. Según ha informado ABC, está acusado del mismo delito que en la última ocasión: tráfico de drogas. Los agentes habrían descubierto que, presuntamente, durante los últimos meses ha seguido traficando con sustancias estupefacientes desde su casa, situada en la calle del Espíritu Santo, en el madrileño barrio de Malasaña. Por ello, los agentes de la Policía han acudido a detenerlo en torno a las 22.30 horas, justo al acabar su actuación en la sala Casanova de la calle de San Isidro en Alicante.

Rafael Amargo
Gtres

En estos momentos, el bailaor se encontraría en las dependencias policiales de Alicante a la espera de que mañana le tomen de nuevo declaración y pase a disposición judicial. Rafael Amargo ya fue detenido en diciembre de 2020 por este mismo delito y continúa a la espera de ese juicio, que, según lo previsto, tiene lugar el próximo mes de junio. Por aquel entonces fue detenido junto a su pareja y otras dos personas, por la policía en su vivienda en Madrid, por traficar con sustancias de estupefacientes, como la metanfetamina, éxtasis y ketamina. La Fiscalía pide para el bailaor nueve años de cárcel, al igual que solicita para el productor Eduardo de Santos.

Rafael Amargo se enfrenta a una pena de prisión de nueve años

Aquella operación recibió el nombre de 'Operación Codax', cuyo nombre significa cuervo en latín. El motivo no es otro que una imagen del bailaor granadito en su perfil de Instagram, en la que aparece con unas alas de esta especie de ave. Ahora, este nuevo contratiempo no hace que empeorar la situación judicial de Amargo. Los hechos que han llevado a la Policía Nacional a detener de nuevo al bailaor ha sido porque los agentes del grupo de estupefacientes de la comisaría del distrito Centro de Madrid ya estuvieron investigando el pasado mes de agosto la denuncia de varios vecinos del bailaor. Estos aseguraban que el artista estaba vendiendo sustancias desde su casa de la calle Espíritu Santo del barrio de Malasaña de Madrid, por el trasiego que había continuamente y las jeringuillas que se llegaron a encontrar tiradas en la calle.

Rafael Amargo
Foto: Gtres

Los agentes de la Policía han hecho una serie de vigilancias en torno al bailarín

Durante un tiempo, los policías comenzaron una serie de vigilancias en ese y en otros entornos en los que se movería el bailaor comprobando el trasiego de personas que, efectivamente, acudían al piso del bailaor. Además, pudieron intervenir el teléfono de Amargo donde, pudieron verificar como acordaba la entrega de algunas sustancias como cocaína o metanfetamina a cambio de diferentes cantidades de dinero con aquellas personas que había concertado las citas desde su teléfono. En la misma investigación, los agentes también siguen el rastro a otras personas que podrían estar colaborando con el artista.

Además, la Policía habría identificado a los supuestos proveedores de Amargo. Tal y como lo asegura el diario ABC serían Mishael Alexander S. L., dominicano de 33 años, y José Isaac V. M., de la misma nacionalidad y 34 años. Ambos administraban una vivienda en la que almacenaban la cocaína, en la calle de Teruel, en la zona de Cuatro Caminos (Tetuán), también en Madrid. Durante la investigación, los agentes preguntaron a los clientes que identificador a su vendedor de manera inmediata como "un tal Rafa", "Rafa el del teatro".