Rosario Porto estuvo hasta 2020 en prisión. La abogada fue condenada a 18 años de prisión por el asesinato de su hija Asunta, pero tras siete años acabó con todo. Se suicidó solo dos meses después de que le denegaran un permiso. Planificó su muerte tras dejar todas sus pertenencias en su celda, asearse e incluso estar lista para desayunar. Eso no evitó que en los meses previos se confesara con una monja, la misma que acaba de romper su silencio en un programa de televisión. 

Rosario Porto consideraba inferiores a sus compañeras de prisión

"Allí se habla de todo, ella se comunicaba con las muchachas, pero las consideraba inferiores. Era una mujer desequilibrada, tal vez el entorno familiar o social la hacían parecer la persona adecuada. Estuvo en la Robleda, un sanatorio psiquiátrico aquí en Santiago de Compostela, en Galicia", explicaba la religiosa en 'Mañaneros', en Televisión Española". 

Rosario Porto en el juicio

Rosario Porto en el juicio.

Gtres

A pesar de que Rosario Porto intentó integrarse con el resto de reclusas, no lo consiguió. Optó por ayudarlas económicamente o hacer algunas compras para ellas, pero no fue suficiente. "No tenía muchas amistades o simpatías", recuerda. Una soledad que intentó paliar con horas de su música gracias a unos cascos de los que no se separaba. "Tenía ganas de cariño, pobrecita. Creo que no tenía ganas de morir, tenía ganas de hacerse notar", explica tras insistir en las nulas veces en las que Rosario le habló de su ex. 

La confesora de Rosario Porto se ha abierto en canal en televisión

La confesora de Rosario Porto se ha abierto en canal en televisión.

TVE


 

La confesora de Rosario Porto era la misma que la de Alfonso Basterra

Fue ella también quien tuvo la oportunidad de charlar con Alfonso Basterra, el padre de la joven asiática que falleció, supuestamente, a manos de sus progenitores. Él, al igual que Rosario, fue condenado a la misma pena que su ex, pero ¿cuál era su comportamiento en prisión?, ¿quería abrirse ante un confesor o, en cambio, prefería lo contrario? 


"No me ha tratado, era absolutamente ajeno a mi presencia. A Santiago no vendrá porque lo matan a tomates", comienza diciendo sobre sus encuentros con Alfonso. Estos comenzaron con una frialdad que la monja recuerda como si hubiera sido ayer. "Me dijo 'buenos días, hermana'. Antes pasaba como si fuera una sombra", añade. Convencida de cómo será su futuro, la monja duda que Alfonso siga los pasos de Rosario antes de recibir la libertad. 

"Alfonso Basterra no creo que sea capaz de quitarse la vida, se quiere mucho a sí mismo"

"Alfonso Basterra se quiere bastante a sí mismo, no creo que sea capaz de quitarse la vida", apunta. A pesar de lo que él aseguró en una carta que recientemente vio la luz, su entorno no le da crédito a sus palabras. Fue él mismo quien en una misiva anunció que cuando cumpliera su condena se quitaría la vida: "Para terminar le haré una confesión: cuando recupere mi libertad, tengo el firme propósito de desaparecer, nadie volverá a saber de mí, ni tan siquiera Rosario Porto. Solo tengo una razón para seguir con vida, que no es otra que volver a ser un hombre libre y reunirme con mi niña, nunca antes. De hecho, ya tengo pensado el cómo y el dónde, tan solo me falta el cuándo pero todo llega", dice Alfonso. 

Será en el año 2031 cuando él cumpla la totalidad de su condena. Aunque solicitó el tercer grado penitenciario este año, este se le denegó al no mostrar arrepentimiento y al negarse a admitir su culpabilidad. Por esa razón, no puede dormir en un centro de reinserción y debe seguir en la prisión de Teixeiro, en La Coruña. 

Los mensajes y cartas que se intercambiaban Alfonso Basterra y Rosario Porto

La confesora fue consciente de las cartas y los mensajes que Rosario y Alfonso se intercambiaron durante su estancia en prisión. Si bien algunos de ellos acabaron en manos de periodistas, otros jamás se filtraron. "Se mandaban mensajes escritos. No veo cómo los mandaban con tanto sigilo y luego salían en los periódicos. Se los mandaban a través de otros presos", sostiene. 

La confesora cree que era Rosario la que estaba sometida y Alfonso Basterra el que ejercía poder sobre ella. Una percepción compartida por algunos usuarios de redes sociales. "Dominaba más Alfonso a Rosario que Rosario a Alfonso", acertaba a decir. 

Este escenario ha provocado muchísimas reacciones tras el estreno de 'El caso Asunta'. El serial de Netflix de seis capítulos ha alcanzado excelentes críticas, entre otras, hacia Candela Peña, quien encarna a Rosario Porto en el proyecto. No tanto de personas que vivieron el caso de cerca, ejemplo de ello la opinión de 'Patricia Pardo, quien hizo un duro reproche a la misma