El cocinero, con dos estrellas Michelín, nos recibe en su finca madrileña de El Escorial y nos habla de su familia y de cómo la crisis sanitaria ha afectado a su trabajo


No es solo un trabajo. Lo que Mario Sandoval (43) siente por la cocina es una pasión, heredada de sus padres y sus abuelos y compartida con sus dos hermanos, Rafael y Juan Diego. Los tres tienen en Madrid el prestigioso Restaurante Coque y ahora también el Coquetto Bar. Mario reconoce que para él los fogones son su otro amor, además de su mujer y sus cuatro hijos y de todo eso nos habló en su finca El Jaral de la Mira, un pequeño paraíso a 40 minutos de la capital.

SEMANA

¡Menuda finca! ¿cuándo la compraste?
Hace cerca de cuatro años. Está en el Escorial, cerquita de Guadarrama. Quiero apostar por la sostenibilidad 100 por 100. Todo lo que tenemos aquí, en nuestro huerto, lo trabajamos después en nuestro restaurante.

Es muy grande, ¿no te gustaría vivir aquí?
Es que todas estas fincas son terrenos de patrimonios protegidos. Solamente se puede construir lo que ya estaba. Vengo tres o cuatro veces por semana y cuando no estoy en la huerta, estoy en la finca. Hacemos mucha vida aquí, al final tengo cuatro niños que se lo pasan bomba cada vez que vienen. Aquí son felices y están todo el día haciendo cosas. No me dan ni un minutito de guerra. Hay una energía muy positiva.

¿Y a tu mujer le gusta el campo?
Mucho. Ella es valenciana y le gusta mucho la naturaleza. Todo esto le encanta, pero ojo, no solo a ella. A mis cuñadas y a mis hermanos les encanta venir aquí. Ahora tenemos poco tiempo libre, porque, como todos los que vivimos de la hostelería, estamos pasando un momento difícil, pero nos encanta reunirnos.

La última vez que hablamos contigo estabas a punto de ser papá por cuarta vez y ahora ya tenéis a Teresa, ¿qué tal la experiencia?
Muy bien. Creo que la familia es lo más importante que tiene el ser humano en su vida. Construir una familia y dedicarle el máximo tiempo posible, son mis prioridades. Hace diez años que me casé y las tres hijas y el hijo que tengo son el resultado de una pareja feliz, que se respeta y se quiere. Nuestro proyecto de vida es sacar a nuestra familia adelante. Es el más importante de todos los que tengo.

SEMANA

¿A quién se parece Teresa?
A mí. Teresa es más Sandoval. Sin embargo, Mario , por ejemplo se parece a Cristina, es más Pérez.

Dijiste que te animaste a por el cuarto hijo porque en tu familia fuiste el cuarto y si tus padres no se hubieran animado no estarías aquí. Mario, entre tú y yo, ¿irás a por el quinto?
Por ahora hay que disfrutar de Teresa, que es una bendición. No lo descarto y lo que tenga que venir, vendrá. Pero realmente creo que ya hemos cumplido. La verdad es que te preocupas mucho, porque tienes que estar muy encima de ellos, hay que educarlos bien… Pero estamos muy felices.

¿Participas mucho en las tareas del hogar?
Colaboro en casa, sobre todo en la parte de hacer la compra y cocinar, que es mi fuerte. Pero también tenemos también una persona en casa y otra que se encarga de la jardinería. Lo que hay que hacer es ser comprensivos y ayudar en los momentos en los que estás en casa, que no es todo el tiempo que quisiera, porque mi trabajo requiere estar mucho en el restaurante.

En estos tiempos, el nacimiento de tu hija sería una bocanada de aire fresco
Fue una alegría. Nació el 24 de junio, cuando estábamos prácticamente saliendo del confinamiento, y ha sido la noticia del año. A pesar de estos meses tan negativos, cuando viene un bebé tienes que darlo todo. Cuando nació, la cogí entre mis brazos y sentí que esa personita me daba calma y paz, algo que no tenía. Mi hija ha nacido para hacernos felices.

SEMANA

Hablas de un año negativo, ¿cómo te van las cosas?
Coque es un restaurante de alta cocina y necesitamos que mejore toda la situación, que venga la vacuna ya, y que los hoteles de lujo abran en Madrid para que ese turismo de calidad vuelva a la ciudad. Sin embargo Coquetto, que lo abrimos hace tres meses, es un concepto de bar que nos funciona de maravilla. También hemos sacado el Delivery, que gracias a dios también está yendo muy bien, porque el cliente ha reaccionado muy bien.  La gente prefiere quedarse en casa y pedir comida de calidad. Yo creo que hemos aprendido mucho estos meses en ese sentido.