Hace un año María Jiménez recibió el alta hospitalaria tras varios meses ingresada en un hospital de Sevilla. La sonrisa no la ha abandonado desde entonces


Hace justo un año, el 14 de julio, María Jiménez recibía la mejor de las noticias. Los médicos, por fin, le dieron luz verde, por lo que la artista pudo regresar a casa tras más de  dos meses ingresada con pronóstico grave después de una obstrucción intestinal. Los medios de comunicación permanecieron durante toda su hospitalización muy pendiente de ella y, a pesar de que en más de una ocasión saltaron todas las alarmas acerca de un posible empeoramiento, las fuerzas y el arrojo que la cantante permitieron que una vez más resurgiera. Tanto ella como su hijo, Alejandro, eran conscientes de que su recuperación era lenta, pero ambos tenían la esperanza y el coraje suficiente para lograr que esas semanas formaran parte de su pasado. Así fue. Se fueron a Chiclana, ciudad de Cádiz en la que María Jiménez reside y desde allí demostró que ella siempre ha sido de miras altas.

«No podía ir al baño, ya llevaba muchos días. Me quejaba y no me encontraba bien. Una noche llamé a mi hijo y le dijera que viniera para ir al médico. Tenía vómitos muy malos. Me tenían que operar y me dijeron que me tenía que ir a Cádiz porque en Sevilla no había quirófano», dijo en ‘Sábado Deluxe‘ la cantante una vez pasó el susto. «Gracias a la enfermedad he recuperado a muchos amigos a los que hacía años que no veía», continuó. Su evolución fue un verdadero milagro, por lo que más que nunca ha llevado a cabo el famoso «carpe diem» en cada uno de sus días, premisa que mantiene muy latente 365 días más tarde.

maria jiménez

 

Poco después de todo aquello anunció que ella y Miguel Poveda se habían puesto manos a la obra para empastar sus talentos en una canción que vio la luz en el mes de diciembre del pasado año. ‘Qué felicidad la mía‘ era el título que daba nombre a un trabajo a dúo que ha resultado ser un éxito, pues ha alcanzado más de seis millones y medio de visitas en plataformas como Youtube. Ese fue su regreso musical. Por la puerta grande y con la colaboración de uno de los cantantes flamencos que más seguidores ha conseguido en los últimos años.

Precisamente con él y otros artistas de gran peso de nuestro país como son Poveda, Pitingo o Remedios Amaya, María Jiménez grabó un especial para ‘Mi casa es la tuya’. Desde su residencia gaditana todos ellos celebraron ‘La fiesta de la resurrección de la alegría’ a mediados de febrero, fecha en la que se hizo evidente que María Jiménez estaba más viva que nunca. En ese programa, se confesó su hermana Isabel, quien narró cómo habían sido esos largos meses en los que María estaba inconsciente. A pesar de que en un principio había sido atendida en Cádiz, la trasladaron a Sevilla para que una vez recuperada volviera a la tierra gaditana. Fue difícil y eso ninguno de los suyos lo negaron, no obstante, contagiaban a cualquiera de los presentes de optimismo.

Instantes más tarde María explicó a Bertín Osborne las secuelas que padecía después de estar hospitalizada. Su pierna izquierda no funcionaba como antes, un problema que trataba de atajar haciendo rehabilitación diaria: «Se me han quedado los dedos equinos», dijo. Pero eso tampoco le hizo agazaparse y así lo demuestra que desde que comenzara a recuperarse iniciara varios proyectos laborales para seguir en la música, ese medio que tanto le había cautivado a lo largo de su vida. A sus 70 años María Jiménez decidió grabar un nuevo disco con el sello discográfico Universal Music, pero sus planes se vieron truncados con el confinamiento. En especial, los tiempos previstos para que este viera la luz.

Meses después de saltar la noticia María Jiménez se encuentra todavía inmersa en la grabación, aunque simplemente quedan algunos coletazos para terminarla. Ella misma apaciguaba a sus fans en redes sociales hace cinco días con una fotografía en la que aparecía María en un estudio bajo la atenta mirada de sus nietos: «Con mis niños terminando la grabación el disco. Espero que os guste tanto como a ellos y a mí. Está quedando maravilloso». Unas palabras con las que deja claro que solo quedan algunos flecos por matizar. «Estoy loca de contenta», añade. Y es que después de algún parón debido a las fuertes restricciones, María retomó sus compromisos profesionales en el mes de mayo.

Será en menos de un mes, el 8 de agosto, cuando María Jiménez se vuelva a subir a un escenario, aunque al aire libre. La intérprete de ‘Se acabó‘ dará un concierto en Marbella junto a Pitingo, una actuación que la propia María está anunciando a bombo y platillo en sus redes sociales: «Va a ser muy emocionante». Las mismas en las que ha intentado amenizar a todos sus followers el confinamiento a través de chistes o mensajes de ánimo en los que empujaba a todo el mundo a seguir la lucha contra el coronavirus, comentarios que, por cierto, llenaban de esperanza a gran parte de los usuarios de redes sociales.