El ex de la diseñadora habla por primera vez de la ruptura y asegura que siguen siendo amigos: «Es una relación fantástica, de emocional a racional».


Fue a principios de mayo cuando nos enteramos de la ruptura entre Ágatha Ruiz de la Prada y su novio, Luis Gasset. La pareja ponía fin a su relación después de poco más de un año de relación. Y aunque en un principio no quisieron ofrecer declaraciones, poco tardó al diseñadora en explicar los motivos que provocaron el punto y final a su idilio.

«Ha sido un sueño de hombre, la pera, un lujo total», admitía en el ‘Sábado Deluxe’. «No ha pasado nada malo, ha sido el regalo del siglo, ha sido súper amistosa, ojalá sigamos siendo amigos. Son cosas sutiles, hemos estado un año y son cosas que pasan. Técnicamente he roto yo, pero intelectualmente él no estaba todo lo enamorado de lo que a mí me hubiese gustado».

«Si le pasara algo sería el primero en darle lo que fuera»

Este lunes ha sido el directivo de la casa de subastas Ansorena el que ha hablado sobre el fin del romance. Educado, como siempre, y con una sonrisa de oreja a oreja, no ha dudado en responder a las preguntas de los reporteros. «Si le pasara algo en un hospital, yo sería el primero en darle mi médula, un hígado o lo que fuera», ha admitido. Asimismo, ha dejado claro que siguen siendo amigos: «Es una relación fantástica, de emocional a racional».

Vídeo: Europa Press

Las declaraciones de Gasset llegan el mismo día en que sale a la luz pública que Ágatha Ruiz de la Prada y su exnovio, han sido vistos asistiendo juntos a una boda. Algo que ha hecho despertar los rumores sobre una posible reconciliación.  

Lo cierto es que la empresaria del sector textil nunca dejó de hablar bien de «el chatarrero». Recientemente, la ex de Pedro J. Ramírez comentaba las imágenes de su expareja en compañía de Samira, extronista de ‘Mujeres y hombres y viceversa’. «A él siempre le ha gustado ir a los toros con una señora al lado. Él me llamó a mi primero para ir a los toros pero le dije que cómo iba a ir yo con él a los toros. Samira no es muy fina pero está de moda la ordinariez», decía. “A mí lo que me chocó es que esta chica haya dicho que le hicieron una encerrona. Creo que, si ella hubiera llevado una mascarilla más normal, hubiera sido diferente…».

«Él tiene un gran abanico de enormes posibilidades. Le gustan de 20 y 80. Si alguna vez tiene que pagar, paga. Es muy generoso, es un poco mentirosillo porque está acostumbrado a hacer muchos chanchullos. Él me divierte y le quiero un montón», confesaba. Su testimonio dejaba la puerta abierta a una segunda oportunidad que, al parecer, ya se ha hecho realidad.