Acabamos de dar la bienvenida a un año nuevo y cerramos una etapa especialmente dura para muchos, entre ellos, Terelu Campos. La colaboradora no ha podido evitar las lágrimas al recordar uno de los períodos más complicados que le ha tocado vivir marcado por la muerte de Mila Ximénez, el distanciamiento con su hermana Carmen Borrego y la pandemia.

Telecinco
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«No puedo verlo. ¡Qué asco de año, de verdad!», ha exclamado en el programa ‘Viva la vida’ al visionar un recopilatorio de imágenes donde se reparaba en la muerte de su querida amiga Mila. Aunque Terelu desea que este 2022 sea mejor que el anterior, las causas que lo hicieron un año duro continúan muy presentes. «El dolor no se va de un plumazo por cambiar de un número. Ojalá fuera así. No solo por mí, también por tantas personas que lo sufren y lo pasan mal».

La hija de María Teresa Campos ha reconocido que ha pasado unas navidades muy difíciles en las que no se ha reencontrado con su hermana debido a que esta había tenido contacto con distintas personas que habían dado positivo en coronavirus. «Yo este año las he pasado con muchísimo más miedo. Un año después me ha invadido ese miedo», ha contado. Ha añadido que continúa en vilo, sobre todo, por su madre.

Las desavenencias con su hermana

Otro de los puntos claves de 2021 para Terelu ha sido que ha estado marcado por las disputas familiares que ha protagonizado con su hermana: «A mí eso no se me olvida ni un solo día», ha subrayado. Sin embargo, sí que ha aclarado que continúa manteniendo contacto con ella diariamente. «Yo hablo con mi hermana todos los días por muchas circunstancias personales y familiares. Lo hago con absoluto normalidad. No miento cuando digo que no hemos hablado del tema porque no ha surgido. No ha existido el momento».

© Gtres.
© Gtres.

Terelu ha aprovechado para dar carpetazo a un tema que ha copado muchos titulares. «Lo que sí quiero es zanjar este tema. No voy a colaborar a contribuir a este tema ni un solo día de mi vida. Primero porque me hace mucho daño. Segundo porque hacemos daño a personas que nos importan». Ha recordado que la disputa se ha magnificado a través de la televisión y ha explicado así su visión de los hechos: «El problema es que todo lo que se produce en un medio público tiene una dimensión que no la tiene en tu casa. Es como un ovillo que engorda y engorda cada día. Seamos honestos, a casi todo el mundo le ha venido bien engordar esto. A mí, desde luego, no. Trabajamos en un medio público y cuando hay una noticia que interesa al espectador, ahí no damos la espalda nadie. Eso tiene unas consecuencias porque al final estamos hablando de personas».