Este viernes, Kiko Jiménez ha recordado cómo se produjo la ruptura con Gloria Camila. Después de una semana cargada de explosivas declaraciones sobre su ex y su familia, el de Jaén ha vuelto a sentarse en el plató de ‘Sálvame‘ para relatar, esta vez, las supuestas infidelidades de la hija de José Ortega Cano.

"A mí me engañó porque me contó cosas diferentes. Me llegó a decir cosas muy fuertes de Barranco, no las voy a transmitir porque es muy fuerte", ha arrancado diciendo al escuchar el testimonio de Albert Barranco, el exconcursante de 'Supervivientes' con el que la joven habría tenido un affaire. Este ha contado en el programa su encuentro "más caliente" con la joven.

"Gloria me dijo cosas muy fuertes y muy desagradables"

Escuchar a Barranco ha hecho que las emociones de Kiko se remuevan. "Yo estaba muy enamorado y me dolió muchísimo porque estábamos todo el día juntos y teníamos muchos proyectos de futuro. No me lo esperaba y no tenía ninguna prueba", decía. "Yo confié en este programa y me quedé con la imagen en la cara", añadía, recordando que fue durante la emisión de 'Sálvame' como comprobó que Gloria Camila coqueteaba con Barranco en unas "imágenes en una discoteca en la que que salen juntos, tocándose el culo y en una barra de bar".

"Yo por mi pareja me expuse confiando que eso era mentira", se ha lamentado. Según su relato, su entonces novia le negó todo: "Gloria me dijo cosas muy fuertes y muy desagradables... Me di cuenta de que intentaba ocultar algo hasta el final".

El colaborador cree que si Gloria Camila "me hubiese sido sincera desde el primero momento puede que la hubiese perdonado", pero no fue así. Al principio le costó tanto aceptar el desliz de su chica que habló con su madre para conocer su opinión. Esta se puso a favor de la hija de Rocío Jurado. Le dijo que "ha sido joven y que ha tenido algún  desliz y que no significa que no te quiera".

Kiko Jiménez recuerda la infidelidad de Gloria Camila: "Me engañó y me dijo cosas muy fuertes"
GTRES

"No sabía qué creer, llevamos cuatro años de relación, vivíamos juntos", ha manifestado. "Me desencajó. Fue un golpe muy duro y no quería creérmelo". Kiko Jiménez ha reconocido que nunca imaginó que Gloria Camila le fuera desleal: "Yo nunca le fui desleal a ella. Yo miré por mi felicidad. Me enamoré de otra persona y dejé a Gloria".

Kiko Jiménez compró un piso para vivir con Gloria Camila y ella "me despreció y se fue a una casa de 3.500 euros al mes de alquiler"

Otro de los gestos de Gloria Camila hacia Kiko que le hicieron mucho daño tiene que ver con el piso que adquirió el joven para vivir con ella. "Ocurren otras cosas", continuaba, "que me compré un piso con mucha ilusión para dejar de pagar el alquiler. Ella me hizo un feo tremendo y me despreció y se fue a una casa de 3.500 euros al mes de alquiler".

Por último, ha lamentado el giro que ha dado Gloria Camila respecto a su papel como personaje de la crónica social. Porque, tal y como ha contado, cuando eran novios renegaba de estar expuesta a los medios de comunicación: "Mientras que era mi pareja a mí siempre me transmitió que nunca participara de estos programas y que no lo hiciera yo porque son programas muy dañinos".

Kiko Jiménez recuerda la infidelidad de Gloria Camila: "Me engañó y me dijo cosas muy fuertes"
Telecinco

Esta semana, la hija de José Ortega Cano ha estallado contra su ex. Y lo ha hecho delante y detrás de las cámaras, además. Detrás cuando se lo ha encontrado en los pasillos de Mediaset y estalló en ira contra él por afirmar que Ana María Aldón y su padre habían roto antes de casarse. Y delante cuando lo acusaba sin ningún tipo de reparo de haber sido el causante de una enfermedad que padeció en el pasado.

"Durante tres años lo he estado pasando mal porque esta persona ha estado todos los días poniéndome a mí a parir y despotricando de mi familia», soltaba en el plató de 'Ya es mediodía'. «Yo por culpa de este señor he tenido anorexia nerviosa. Me he quedado en 47 kilos anorexia nerviosa, he tenido que ir a psicólogos y he tenido que hacer cosas que jamás he contado. No voy a permitir que se aproveche de una situación de crisis matrimonial que no existe y que esté regocijándose del mal ajeno y riéndose del mal de los demás».