La mujer de Antonio David Flores ha protagonizado un tenso encontronazo con Tom después de ganar una de las recompensas del programa.


Completamente ajena a todo el revuelo mediático que está generando el documental de Rocío Carrasco en Telecinco, Olga Moreno intenta mantener su cabeza ocupada durante su paso en ‘Supervivientes’. La mujer de Antonio David Flores ha encontrado en Gianmarco a unos de sus principales apoyos dentro del concurso. Una amistad que está en boca de todos y con la que ambos han querido ir un paso más allá para afianzarla. 

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Conforme han ido pasando las semanas, Olga Moreno y Gianmarco Onestini se han convertido en uña y carne dentro del programa presentado por Jorge Javier Vázquez. Unidos ante la adversidad, la mujer de Antonio David Flores ha querido hacerle un pequeño regalo a su compañero de concurso para que su relación dure para siempre. Así, la concursante no ha dudado en regalarle una pulsera de tres nudos en señal de su amistad.

«Espero que lo que hemos sembrado aquí que lo veamos fuera y que vengas a verme a Málaga y que nosotros podamos ir a Italia», decía la mujer del excolaborador de ‘Sálvame’. Un bonito gesto que Gianmarco quiso corresponder con un cálido abrazo y una sonrisa de oreja a oreja. «Esto es para apretar la amistad y no se rompa nunca. Son los tres nudos de la fuerza. Pueden ser de amistad, de amor, de dinero, de lo que sea pero siempre con mucha fuerza», decía la concursante.

Olga Moreno protagoniza una sonada bronca tras recibir una recompensa

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A pesar de que demuestra tener una gran complicidad con el italiano, lo cierto es que esta semana, Olga Moreno ha protagonizado una sonada bronca con el resto de sus compañeros después de recibir una recompensa y disfrutar de la misma. Junto con Alejandro Albalá y Lara Sajen, los tres concursantes disfrutaron de una degustación de diferentes tipos de queso. Mientras que comían los diferentes tipos de quesos, lo cierto es que los tres supervivientes no dudaron en gritar lo mucho que estaban disfrutando del momento. Unos comentarios que no sentaron nada bien al resto de participantes que no dudaron en recriminarles la actitud que estaban teniendo.

«Por estas cosas me quiero ir a mi casa. No quiero tener que llorar porque los demás coman queso y yo no, es que no quiero», decía Melyssa a punto de romperse. «Es normal que estemos jodidísimos, están comiendo en nuestra casa», comentaba Alexia  mientras que Omar Sánchez le daba la razón. «Podrían comer en otro sitio, todos tenemos hambre«, se quedaba el novio de Anabel Pantoja.

Mientras que disfrutaban de su recompensa, los tres ganadora decidieron hacer el queso a la sartén, provocando con esta decisión que Tom Brusse les recordara que no tenían permiso para usar los utensilios de comida. «Mejor date una vueltecita, te callas y es mejor. ¿No crees?«, decía la mujer de Antonio David Flores.

Continúa hablando de toda su familia

Olga Moreno sigue hablando en ‘Supervivientes’ de toda su familia. A sabiendas que en España se sigue hablando del testimonio desgarrador de Rocío Carrasco en ‘Rocío: contar la verdad para seguir vida’, la mujer de Antonio David Flores no para de lanzar titulares. La concursante los echa mucho de menos y en esta ocasión le contó a Carlos lo muy unida que está a los hijos de su marido, del ex Guardia Civil y de Rocío Carrasco.

«Yo no sabía que era tan duro. Rocío Flores es maravillosa. Tiene un corazón que vamos. Ella lo que quiere es que su familia esté junta. La Lola ha salido igual. Son súper parecidas sin ser de la misma madre», decía sobre las hermanas, que se llevan súper bien, tal y como ella misma explicó. Además, lanzó un nuevo guiño a Antonio David: «En la vida he tenido tantas ganas de abrazarlo. No tiene nada que ver con lo que sale en la tele, es un cacho de pan».

Olga explicaba que desde que los hijos de su marido eran pequeños había estado con ellos, así que ha forjado un gran vínculo. «Los amo con locura y ellos lo saben. Y ellos me aman a mi. Mi David, si tiene que elegir de todo el mundo, se viene conmigo. Él me lo dice, que él sin mí no puede estar», decía. Este comentario no sentará muy bien a la madre de los niños, por lo que se entiende como un zasca.