«Mi hija Anita no está para lucir en ropa interior. Mi novia, sí», ha afirmado el colaborador al analizar la labor como ‘influencers’ de su pareja y de su hija pequeña.


El distanciamiento entre Kiko Matamoros y su hija Anita está lejos de llegar a su fin. Las últimas declaraciones del colaborador dan buena fe de que la relación entre ellos no solo es inexistente: sigue siendo bastante mejorable. El madrileño ha lanzado varias pullas a su hija cuando ha hablado de su labor como ‘instagrammer‘, una faceta en la que la joven arrasa. Para él, que la sigan 683.000 ‘followers’ no implica que esté haciendo las cosas bien en las redes sociales. Es más, ha asegurado que tanto él como su novia, Marta López, se lo montan bastante mejor que ella en todo lo que tiene que ver con las plataformas digitales. Al hablar de su chica, no ha dudado en hacer odiosas comparaciones en las que Anita no sale muy bien parada… especialmente cuando evalúa el físico de ambas con frases como ésta: «Mi hija Anita no está para lucir en ropa interior. Mi novia, sí».

«No me enorgullece que mi hija se quite el apellido»

«Tengo un engagement más alto que mi hija», ha afirmado este jueves en ‘Sálvame. «Sé que que esto implica mucho trabajo y mucha dedicación. El 85 de mis seguidores son mujeres y dentro de ese 85%, el 70% son menores de 45 años. Podría vender el producto que me diera la gana, dirigido a ese tipo de público y no lo hago. Podrçamn decir de mío tener la imagen que quieran tener, pero sé el tipo de respuesta que tengo en las redes y tipo de gente que me sigue».

«Podría hacer contenido dirigido a este tipo de público y no lo hago», ha continuado. «Me siento, hablando de mujeres, más orgulloso de mujer que de mi hija en este terreno. A mí no me enorgullece que se quite el apellido y que yo le pueda producir algún tipo de rechazo». Asimismo, ha recordado que su hija le debe su popularidad a él: “Lleva casi seis años en Instagram y sus primeros seguidores lo tuvo porque se llama Matamoros”.

Instagram

«A su madre creo que sí la saca de vez en cuando o aparece en su Instagram algunas veces», destacaba. «Si la decisión incorrecta es la que ha tomado mi pareja, a la que por cierto le va muy bien. Ha ganado muchas veces más dinero que yo. Esa es la realidad. Siento que hay una diferencia entre lo que es una pareja y lo que es un padre. Yo no veo que mi pareja cuelgue fotos con su padre porque es una persona anónima, pero también es cierto que vivir al lado de una persona y compartir viajes y aficiones da para contarlo».

Marta López Kiko Matamoros
Redes sociales

«Me gusta más cómo lleva las redes mi pareja que mi hija«, ha destacado. «A mí me parece muy bien que mi hija reniegue de mí, pero no me parece tan bien que meta a mi novia en determinados asuntos. Pero que se quite mi apellido», insistía.

En su defensa a su pareja, Kiko Matamoros no ha dudado en equiparar el físico de una y otra. «Mi novia, además, es modelo y mi hija no podría hacer campañas de ropa interior. Mi novia, sí», apuntaba. «Mi hija Anita no está para lucir en ropa interior. Mi novia, sí. Marta por su por su físico tiene ese perfil y ya está… Marta es imagen de marcas internacionales. Ha desfilado para Guess en Italia, la invitan a muchas fiestas para influencers. No es el perfil de mi hija». Unas afirmaciones que muy probablemente no sentará bien a su hija pequeña.

«El perfil de Marta es más verdad que el de Ana»

No contento con las comparativas sobre el físico de ambas, Kiko Matamoros ha analizado también los contenidos que cada una de ellas publica en sus respectivos perfiles de Instagram. «El de Marta es más verdad que el de Ana. Hay más verdad en lo que traslada ella que en lo que traslada mi hija», decía. «En cualquier perfil de Instagram hay mucha mentira, que todo es maravilloso y happy y la vida es otra cosa y lo sabemos. «Marta traslada más la realidad de su día a día«.

Paz Padilla resaltaba que «lo importante es que las dos tienen una profesión y pueden vivir de ello». El colaborador zanjaba la cuestión mandando un mensaje a todos sus hijos, en especial a quienes tienen reparos con mostrar en público su apellido: “Que no se les olvide a ninguno que están donde están gracias a mí”.