El colaborador ha tenido que ser visto por un médico tras sufrir una subida de tensión al saber que Makoke haría declaraciones sobre él en ‘Sálvame’.


Kiko Matamoros se ha llevado un buen disgusto por culpa de Makoke. El colaborador de Telecinco ha necesitado ser atendido por un médico después de saber que su exmujer ha hecho nuevas declaraciones sobre él en ‘Sálvame’.

El programa dedicaba una sección a analizar, entre todos los tertulianos, los principales rasgos de la personalidad de Kiko. Al igual que se ha ido haciendo con otros compañeros en los últimos días, los profesionales debían valorar si consideran al madrileño soberbio, egocéntrico, rencoroso o envidioso, entre otros. Lo que no esperaba el padre de Diego Matamoros es que su ex formara parte de la dinámica propuesta por la dirección.

María Patiño, preocupada por la posible reacción de Matamoros al escuchar a su expareja, explicaba: «Percibo que Makoke está involucrada en un juego relacionado con él. El hecho de que ella colabora para definir a Kiko no le hará gracia».

Con «dolor de pecho» y con la tensión «disparada»

Al saber que Makoke haría comentarios en el espacio, su disgusto fue tal que empezó a encontrarse mal y tuvo que retirarse unos minutos del plató. «Se me había disparado la tensión, he vomitado bilis«, ha dicho al regresar a su asiento. Incluso ha sentido un «dolor de pecho» que suele darle «siempre que tengo una situación de tensión». El colaborador ha asegurado que «no es la primera vez que me pasa cuando tengo una situación de ansiedad».

Makoke ha explicado a la redacción del programa que lo considera «rencoroso, envidioso, muy soberbio e inseguro». También ha resaltado cualidades positivas: «Es empático, muy culto y muy trabajador».

«Ella está fuera de mi vida, pero fuera de verdad. No tengo nada con ella, solamente una hija maravillosa». Por eso no quiere saber nada de Makoke. Patiño le recordaba que «televisivamente estáis unidos».

«Se ha quedado con todo lo mío»

«Me importa una mierda lo que pueda pensar de mí o lo que pueda pensar. Está fuera de mi vida», añadía el colaborador. Ha pasado página en su historia y no quiere mirar atrás. «Lo que he vivido con esta señora ha sido público. Nos dijimos de todo. No quiero que se pueda montar un circo conmigo. Se ha quedado con todo lo mío. A mí me interesa mi mujer, mi novia. Lo demás está fuera de lugar. Me separé hace dos años de estar señora y siempre quiere lo mismo», recordaba.

El colaborador ha dejado muy claro que Makoke es parte de su pasado y que no desea saber ni hablar de ella. «Afortunadamente, desde que me desvinculé de esta señora tengo buenísima relación con mis hijos. Más bien desde que estoy con Marta, que me ha ayudado mucho en ese sentido. Esta señora está en mi pasado y Marta está en mi presente, que es lo que me ocupa y me preocupa. Me jode que tenga que aguantar provocaciones, exclusivas… tenemos una hija en común. Por el bien de nuestra hija deberíamos dejar de entrar en estas cosas».

Patiño ve «más feliz» a Matamoros desde que está con Marta

Patiño ha explicado que desde que está con Marta «se te nota más feliz, se te ve relajado. Estoy de acuerdo contigo, personalmente. No considero que Matamoros sea rencoroso. No es una persona que te haga pasar factura después de un tiempo. Es lo que he vivido yo como compañera de él. Antes era bastante más rudo. En ‘La Noria’ no fue nada empático conmigo, pero hizo lo que le pidieron». Matamoros respondía: «Sí las he tenido muy gordas con ella, pero nunca en el terreno personal».

La gallega opinaba de su compañero que es un gran profesional y «un gran trabajador» y lo considera una persona «con ramalazos» de soberbia. Y «evidentemente es una persona formada y me crispa cuando ejerce de culto. Además, lo ve «inseguro, pero es la parte que más me conquista de él y la que más me acerca de él.

Por su parte, Gema López intervenía por videoconferencia para dar su valoración sobre Matamoros. «No creo que sea una persona rencorosa. Las hemos tenido gordas y nunca ha mostrado hacia mí rencor. Es competitivo, muy soberbio e inseguro, pero no es una persona envidiosa». Asimismo, ha señalado que «es muy culto y en eso me provoca envidia. Me gusta discutir con él porque muchas veces aprendo».