Se trata de su tercera operación de pecho en los últimos tres años.


Marta López, la novia de Kiko Matamoros, ha confirmado que ha vuelto a someterse a una operación de pecho. Una confesión que realizaba a través de su perfil en Instagram después de las preguntas de diversos seguidores que le habían notado un vendaje en el pecho. «Nada malo», tranquilizaba. Su operación se debe a que había tenido un problema y debido a su fisonomía se le había junto el escote haciendo «un efecto como si fuese sinmastia sin serlo». 

«No me gustaba y dije, ya que me opero… que al menos me guste! Pues dicho y hecho, el jueves me operé de nuevo para quitarme un poco y corregir ese defecto», ha reconocido. Ha compartido un extenso vídeo donde ha hablado de todos los detalles: recuperación, dolor, tamaño, motivo… Todo fue a la perfección desde el minuto 0 del post operatorio como ella misma ha querido confesar.

Una nueva intervención que se produce un año después de la anterior. La primera vez se operó por debajo del músculo y se puso 320 gramos. Ella partía de una talla 75. Decidió entrar en el quirófano porque le apetecía: «Es lo mejor que he hecho en mi vida».

El año pasado se sometió a una nueva operación para afinarse el tabique de la nariz y fue entonces cuando decidió volver a corregir su pecho porque debido al entrenamiento se veía algo raro. «Me lo hicieron dos por uno. Me puse 400 gramos por encima del pecho y redondo, perfil medio. Es un pecho natural ni muy arriba ni muy plano», ha compartido con sus seguidores.

«Yo por trabajo necesito tener el escote bonito», explicaba. Marta reconocía que no había tenido sinmastia -la pérdida del surco intermamario- pero que sí que hacía un efecto raro con el que no se sentía a gusto. «De pie me hacía presión y no me gustaba la forma». Además, ha contado que ella considera que por encima del pecho la intervención queda más natural.

Una sencilla recuperación

Su primera operación de pecho fue hace tres años y entonces sí que le dolió de forma considerable la recuperación, pero esta vez, al operarse por encima del músculo todo ha sido más sencillo. «No puedo coger peso, pero ahora puedo moverme con autonomía total desde el día uno», ha contado.

La operación fue el pasado jueves, estuvo una hora y media en quirófano, y el mismo día se marchó a casa para continuar allí con la recuperación. Ha revelado que se ha cambiado las prótesis, si la primera vez aumentó 320 gramos, la segunda 400, esta vez, han sido 380. «Visualmente no se nota casi nada. Mientras que en la ropa casi es milimétrico», señalaba.