«Tengo que tomar siete medicamentos diarios y comer poco por el tema de la vesícula», ha confesado el colaborador.


Las últimas semanas han sido complicadas para Kiko Matamoros. El colaborador ha permanecido quince días ingresado en el hospital como consecuencia de una pancreatitis tras una operación de vesícula. Este mismo sábado era dado de alto y regresaba a casa, pero de madrugada sufría un nuevo contratiempo y debía acudir a urgencias por una obstrucción en el catéter. 

Por suerte todo ha quedado en un susto y ya está descansando en su casa. Ha perdido un total de 14 kilos y su único deseo en estos momentos es recuperarse por completo: «Estoy recuperándome, estoy intentado que vayan las cosas para adelante y con ganas de descansar», señalaba este mismo domingo. Tiene un objetivo claro: «Tengo muchísimas ganas de volver a encontrarme bien». 

Eso sí, por el momento reconoce que aún le queda para llegar a estar al cien por cien: «Estoy jodido. Tengo la molestia del catéter y mucha debilidad. Tengo que tomar siete medicamentos diarios y comer poco por el tema de la vesícula». Una etapa complicada en la que su pareja, Marta López, están siendo su mejor medicina arropándole en todo momento.

Tras dos semanas ingresado celebraba volver a su hogar: «Estoy afortunadamente fuera del hospital». No tiene prisa por volver al trabajo en Mediaset, su deseo ahora solo pasa por recuperar su salud: «Más que ganas de trabajar tengo ganas de encontrarme bien». Añadía que cuando esté bien se reincorporará al trabajo y también hará deporte: «Ya llegará».

Su mediático enfrentamiento con Makoke

A pesar de haber estado apartado durante unos días de la televisión, ha seguido interviniendo en diversos programas vía telefónica. Sobre su última discusión con Makoke en ‘Viva la vida’, sabe que difícilmente recobrará la cordialidad con su exmujer: «No voy a tener en mi vida una relación cordial», señalaba.

Actualmente, además, no mantiene ningún tipo de contacto con la hija que tiene con Makoke, Anita Matamoros. «No sé si mi hija está al tanto de cómo estoy después de la operación. Por mi parte no, desde luego. No sé si alguien ha podido informarle, pero si se ha informado porque se ha interesado ella, pues mejor, sino, pues tampoco pasa nada», comentaba Kiko Matamoros recientemente.

Su novia ha sido su mejor apoyo estos últimos días: «No hay plan mejor que estar al lado de la persona que quieres. Estoy orgullosa de poder animarlo cuando se viene abajo, y orgullosa de mi fuerza frente a todas las pequeñas tempestades a las que nos enfrentamos. Estoy segura de que todo va a mejorar. Vas a valorar más el simplemente estar. Sentirse querido, querer, y tener salud, que al final, cuando dicen que es lo más importante, es porque es verdad. Lo demás da igual. La salud y el amor son los dos pilares fundamentales por los que se debería regir la vida», afirmaba la joven.