De Paula Echevarría a Nagore Robles, son muchos los rostros conocidos que han agradecido el último y generoso gesto de Ana Obregón compartiendo el mensaje de su hijo Álex.


Las últimas palabras publicadas de Álex Lequio que ahora han visto la luz gracias a un generoso gesto de Ana Obregón, son una auténtica lección de vida. La actriz y presentadora tomaba la decisión de compartir un ‘post’ que Álex Lequio escribió y no le dio tiempo a publicar. «Hace un mes encontré en tu móvil el último post que escribiste. No tuviste tiempo de terminarlo ni de subirlo. He dudado mucho si hacerlo, pero se que tú querías hacerlo», ha contado. El mensaje ha recibido un aluvión de comentarios, entre ellos, muchos rostros conocidos como Paula Echevarría, Nagore Robles o María Pombo.

Desde el «corazón mutilado de una madre», Ana Obregón compartía una de sus publicaciones más personales en memoria de su hijo. El mensaje de Álex era contundente: «El problema más grande del ser humano -y el mío hasta que me dijeron que tenía cáncer- es la manera de entender la felicidad, de ser feliz. Me he pasado 27 años de mi vida intentando ser el mejor estudiante, graduarme en la mejor universidad , montar empresas y sentirme un cowboy del capitalismo, siempre anclado en el ‘más es mejor.’», comenzaba.

«La importancia del tiempo» 

Esa búsqueda de felicidad a la que aludía se había visto totalmente alterada el día en el que recibió la noticia de su enfermedad: «Todo precioso y bonito hasta que un día te dan la noticia y no sabes cuántos meses te quedan de vida. En un abrir y cerrar de ojos, te das cuenta de la importancia del ‘tiempo.’ Mejor aún, te das cuenta cómo y con quien quieres invertirlo».

Su reflexión entonces era clara: ¿Cuántas veces no he estado con mi novia por quedarme enviando correos hasta las 3 de la mañana? ¿Cuántas veces he ido a jugar con mi hermanita pequeña? ¿Cuántas veces habré ido a ver a mi madre? ¿Cuántas la he colgado? ¿Cuántas invitaciones rechazadas al cine con mi padre? ¿Cuántas? ¿CUÁNTAS?????», se preguntaba.

El joven no podía más que trasladar el siguiente consejo: «No soy nadie para darte un consejo pero quizás, Dios no lo quiera, un día recibas una llamada del hospital después de hacerte una tac, una placa o un análisis de sangre, invitándote a cerrar una cita con urgencia. Quizás ese día se sienten 7 médicos delante de ti y ‘bum’ todas esas metas por ser un as se evaporan. Al final solo te llevas el tiempo y el amor que has dedicado a las personas que quieres, a las qué … ”. Un mensaje inacabado que nunca llegó a ver la luz y que este pasado sábado Ana decidía compartirlo en redes.