Amigos y familiares han dado un último adiós a Álex Lequio en su funeral. Una misa en la que la presentadora estaba «destrozada» y «apenas ha podido hablar».


Esta tarde, Ana Obregón y Alessandro Lequio han asistido al funeral de Álex Lequio, celebrado en la Parroquia Nuestra Señora de la Moraleja. El último adiós del joven, fallecido a los 27 años de cáncer el pasado 13 de mayo, ha supuesto un vaivén de emociones para sus padres. Después de un mes y medio de espera, la presentadora y el italiano han podido congregar a sus seres queridos para rendir un último tributo a su único hijo en común. Pero enfrentarse a tantos sentimientos y a tanto dolor no ha sido tarea fácil.

Durante un poco más de una hora que ha durado el responso, la expareja ha tenido que hacer verdaderos esfuerzos por mantener la compostura. Hoy les ha tocado afrontar el último adiós a Aless y en ocasiones las fuerzas han flaqueado. El colaborador de ‘El programa de Ana Rosa’ mostraba su profunda tristeza al entrar en la iglesia. Vestido de riguroso luto y acompañado de su mujer, María Palacios, el italiano ha agradecido a cada uno de los presentes su asistencia. Sabe la ilusión que le haría a su hijo ver a su gente reunida. Por ello ha dado las gracias de corazón a quienes, en vida, hicieron tan feliz a su segundo vástago.

Ana, acompañada y arropada en uno de sus días más difíciles

Ana, por su parte, se sentaba junto a sus hermanos y cerca de Carolina Monje, la novia del empresario. En silencio ha escuchado las palabras del sacerdote encargado de oficiar la ceremonia. El momento más emotivo ha tenido lugar cuando sus amigos han hablado y han recordado anécdotas y han recordado su figura. Ha sido entonces cuando Ana se ha mostrado «destrozada» y «apenas ha podido hablar», tal y como ha revelado Eva Zaldívar, exmujer de Pepe Navarro, una de las asistentes al funeral.

El programa de la eucaristía en memoria de Aless

En la misa no ha habido un detalle al azar. Ana se ha encargado de elegir todas las piezas musicales. Obras de Bach, Mozart, Giuseppe de Marzi, A. Lloyd Weber y hasta la Marcha Real del Himno Nacional de España han sonado en la homilía. Al finalizar la misma, Ana se fundía en un cálido abrazo con las personas a las que más quiere.

Ana ha preparado todos los detalles del funeral de Aless

Ana llevaba días preparando cada detalle del funeral de su hijo. Quería que todo saliese perfecto y por eso no ha escatimado en visitas al templo. Allí se ha reunido con el sacerdote encargado de oficiar la misa. También ha elegido de manera minuciosa la música, los arreglos florales… No ha dejado nada al azar.

Sus hermanos, sus sobrinos, su mejor amigo Raúl Castillo… Y caras tan conocidas como Ramón García y su mujer, Patricia Cerezo, Pablo Casado, Pepe Navarro, Cósima Ramírez, Terelu Campos, Alejandra Rubio, Luis Rollán, José Manuel Parada o Paloma Lago, entre otros.

«Para ellos es importante cerrar todo este dolor. Ambos han luchado con su hijo hasta el final. Aless era encantador y tan divertido como lo conocimos comiéndose las alcachofas. Una persona tan increíblemente espontánea y generosa. Era una mezcla perfecta entre Ana y Alejandro«, señalaba Boris Izaguirre al entrar en la iglesia, cercana al domicilio de Ana Obregón en La Moraleja.

El cariñoso homenaje de los amigos de Aless

Una vez que ha terminado la misa, SEMANA ha sido testigo de los emocionados encuentros y abrazos que se han producido en este sentido funeral. Una cita cargada de recuerdos, de risas y de muchas lágrimas también. Los amigos y compañeros de Aless han tenido especial protagonismo en esta jornada, donde se han producido testimonios, palabras de cariño. Algunos hasta han llevado una fotografía en formato gigante del joven junto a su mascota Luna, fallecida poco después de su muerte.

La tristeza de Ana, visible a pesar de llevar el rostro oculto

La pena de Ana, que llegaba a la iglesia junto a su hermana Celia y Carolina Monje, traspasaba la mascarilla que ocultaba su rostro. Su mirada delataba su profundo dolor. También su agradecimiento. Uno de los momentos más inolvidables de la tarde ha tenido lugar con el gesto de Ana al acceder a la parroquia: un emocionado saludo a la prensa gráfica que se encontraba en las inmediaciones para cubrir la noticia. Tras él se ha puesto la mano en el pecho en señal de gratitud.