El aristócrata ha publicado una instantánea de su hijo Álex junto a su hermana pequeña, Ena, a quien llamaba cariñosamente su ‘pequeña criminal’.


La vida ha cambiado, y mucho, para Alessandro Lequio desde que el pasado 13 de mayo dijera adiós a su hijo Álex. El colaborador le tiene siempre presente a través de las redes sociales, un mundo que dominaba el joven y quien le animó a adentrarse en la «vorágine digital», tal y como la ha definido en alguna ocasión. Esta vez, ha rescatado una preciosa imagen en la que Álex posa junto a su hermana pequeña, Ena, su gran debilidad. 

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La imagen data de diciembre de 2018 y en ella podemos ver la unión de dos hermanos. «Aless y la pequeña criminal…», es el breve comentario con el que Alessandro Lequio acompaña la publicación. Una preciosa instantánea en la que el hermano mayor, con una amplia sonrisa, achucha a la pequeña quien, con mirada pícara, se divierte siendo la protagonista indiscutible de los juegos.

El propio Álex Lequio en su momento compartió también en sus redes una imagen muy similar y que pertenece al mismo momento, en la que posaba orgulloso junto a su hermana Ena, fruto del matrimonio de su padre con María Palacios: «La criminal y yo en casa, hace unos minutos. Tenía intención de ir al gimnasio pero ya he cubierto el cupo del cardio persiguiendo al pequeño humano este», bromeaba.

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Unas palabras con las que mostraba su auténtica adoración por la benjamina de la familia. Precisamente la pequeña, de cuatro años, está siendo uno de los principales motores del aristócrata para sobrellevar estos meses tan duros en los que su hijo Álex está, más que nunca, presente en su muro de Instagram. Ha rescatado imágenes que forman parte de su álbum más personal de momentos destacados como la graduación de su hijo o donde le vemos a los pocos días de nacer. Unas publicaciones que acompaña de comentarios muy breves junto a los siguientes hashtags: #alessforever #lequiocity.

El retiro de Ana Obregón

Ana Obregón también está haciendo uso de las redes sociales para compartir con sus seguidores el difícil momento que atraviesa. Por contra, sus mensajes suelen ser extensos y, en ocasiones, desgarradores: «Estos cinco meses sin ti no sabía quién era, lo que era o ni siquiera si era. Simplemente… estaba allí, como una percepción singular en medio de una nada sombría , carente de principio y final», afirmaba el pasado 13 de octubre.

Ana Obregón
© Redes sociales.

Ahora está buscando la paz a través de la meditación interior. «Conectando con mi conciencia espiritual o el alma, porque las almas son eternas y de esta forma me acerco más a ti. Siguiendo tu ejemplo, iluminada por tu luz». Además, en su último mensaje agradecía el apoyo incondicional de sus hermanas: «No me han soltado la mano ni un segundo».