Paloma Cuevas ha desaparecido de una de las empresas de su expareja, Enrique Ponce, meses después de que tomaran caminos por separado.


El divorcio de Enrique Ponce y Paloma Cuevas sigue sin producirse. Aunque la revista SEMANA anunció en exclusiva su separación el pasado verano, casi un año después no han llegado a un acuerdo que satisfaga a ambas partes. Lejos de llegar a un punto en común, todavía hay muchos flecos que cortar, sin embargo, parece que van dando pasos. La pista ha llegado a través de una empresa en la que Paloma era apoderada y en la que de repente ha dejado de serlo, siendo este un movimiento que podría demostrar que el divorcio está más cerca de producirse. Hablamos de CPM Building, mediante la cual gestiona alquileres de diferentes negocios y donde ha desaparecido Paloma desde finales de abril.

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A pesar de que su entorno ha asegurado a ‘Vanitatis’ que ella apenas gestionaba nada en esta empresa, este detalle podría ser cuanto menos revelador. Eso sí, cabe señalar que los números y los datos no son del todo positivos. Aunque su activo supera los 3,8 millones de euros, lo cierto es que en 2019 perdió más de 27.000, cifras que demuestran que este negocio podría no ser del todo rentable. Poco a poco Paloma Cuevas deja atrás la vida en común que tenía con el diestro, no obstante, por sus hijas siempre estarán unidos. Cabe señalar que muy pronto tendrá lugar la Primera Comunión de Bianca, una cita a la que no acudirá Ana Soria para evitar momentos incómodos. Y es que sus pequeñas todavía no conocen a la joven almeriense, por lo que prefiere esperar a otro momento para que tenga lugar ese primer contacto.

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Mientras que llega ese momento, tanto Paloma Cuevas como Enrique Ponce llevan caminos por separado. Coinciden muy poco y procuran ir a La Cetrina, la finca donde pasaron el confinamiento, cuando no está el otro, una táctica con la que también huyen de cualquier tensión que pueda existir entre ellos. Mientras Paloma no ha vuelto a estar ilusionada tras su separación, Enrique Ponce no deja de presumir en sus redes sociales de su amor por la estudiante de Derecho.

El torero continúa con sus quehaceres laborales y, de hecho, fue este fin de semana cuando acudió a Las Ventas donde había otros compañeros de profesión como El Juli. La que no quiso acudir, dado el sufrimiento que le provoca ver a su pareja delante del toro, es Ana Soria. Evitó así acaparar todas las miradas y le cedió todo el protagonismo a su novio en su gran día, no pudiendo evitar copar titulares por su ausencia. De momento, siguen en Almería, ciudad en la que hace unos meses alquilaron un espectacular ático que te mostramos en la revista SEMANA. Felices con los pasos que van dando en su relación, Ana Soria y Ponce están pletóricos con su presente y futuro.