La hija de María Teresa Campos se separó de Francisco Almoguera en 1996. Fue un divorcio complicado. Él la acusó de abandono de hogar y la juez otorgó la custodia al padre de sus hijos.


Mucho se ha hablado en los últimos días sobre Carmen Borrego en los últimos días. Desde que Antonio David Flores estallara contra ella en ‘Sálvame’ se han destapado dos aspectos muy destacados de su biografía. Uno de ellos, su hermano

La pasada semana, el colaborador daba un golpe sobre la mesa y reclamaba públicamente a la hija menor de María Teresa Campos que dejara de hablar sobre su familia. «¡Que hable de su separación! ¡Que hable de por qué le dieron al padre la custodia de sus hijos! ¡Que hable de su hermano el de Málaga! ¡Que no me tiren de la lengua, que intentan defender a sus amigas cuando tienen el culo lleno de mierda!», decía. «Mi hija no ha dicho nada de su madre. Que se pongan a fregar portales para vivir en Aravaca si quieren. Mi hija no ha hablado de nadie de vosotros. Solo ha dicho que quiere reconciliarse con su madre en privado. Y te digo una cosa: que no le hace falta a mi hija reconciliarse con su madre. ¡Que tire pa’lante! ¡Que vamos a la guerra!», exclamaba.

Tras destapar la existencia de este hermano ‘secreto’ para muchos, Carmen y su hermana Terelu respondían tajantes en ‘Viva la vida’. «Hermano anónimo, no secreto», confirmaba la malagueña.

La dura batalla legal de Carmen Borrego por la custodia de sus hijos

Foto: Telecinco

Pero aún quedaba una cuestión pendiente respecto a los comentarios de Antonio David. Al pedirle a Carmen Borrego que hablase en primera persona de su separación y de por qué su exmarido obtuvo la guarda y custodia de sus hijos, su divorcio ha sido objeto de análisis en ‘Sálvame’.

El programa ha tenido acceso a la demanda de divorcio y a la sentencia del litigio que mantuvo la colaboradora de ‘Viva la vida’ con su primer marido, Francisco Almoguera. Borrego contrajo matrimonio con él con apenas 23 años, estando embarazada de su hijo mayor, tal y como ella misma ha confesado. Tras seis años de matrimonio decidieron separarse en 1996. Así empezó una cruda batalla legal entre ambos por la custodia de sus hijos, entonces menores de edad. Según ha revelado ‘Sálvame’, Almoguera interpuso una demanda de divorcio en la que acusaba a Carmen de abandono del hogar y presentó unos documentos que la cuestionaban como madre.

En 1998, Almoguera interpuso una demanda para conseguir la custodia de sus hijos. Y consiguió hacer realidad su propósito. En la sentencia de divorcio, la juez que instruyó el caso otorgó la custodia de los hijos de la pareja al padre. La decisión de la magistrada supuso un duro varapalo para ella. «Yo siempre he dicho que el único error que cometí fue casarme muy joven. Sin embargo, de esa boda tengo lo más importante de mi vida que son mis hijos y eso siempre va a estar por encima de todo. Por encima incluso de no haber superado ciertas cosas», confesaba hace dos años en televisión al recordar el proceso. Tras varios años de litigios, Carmen consiguió una victoria logrando la custodia compartida con una serie de condiciones y requisitos. A partir de ese momento los hijos pasaron a estar tres meses con cada uno de sus progenitores.

«Jamás he hablado de ese tema por mis hijos»

Carmen Borrego
Foto: Telecinco

El divorcio de Carmen Borrego, qué duda cabe, fue complicado. Y largo. En febrero de este año la colaboradora de ‘Viva la vida’ ganaba a su exmarido en en los tribunales dos décadas después de su divorcio. Según publicó SEMANA en exclusiva, su última batalla judicial contra el padre de sus hijos había durado varios años. Esta revista tuvo acceso a la documentación judicial donde sale vencedora Carmen Borrego de un duro ‘via crucis’ que la ha hecho sufrir mucho. El origen de su última pugna fue el desacuerdo entre ambos a la hora de repartir los bienes, ya que se casaron en régimen de gananciales.

«Yo lo pasé muy mal. Aguanté mucho hasta que dije ‘hasta aquí’. Ha habido muchos juicios. Yo eso lo arrastraré toda mi vida, no lo voy a superar nunca. He tenido el último juicio hace tres meses. Quizá deberíamos de habernos sentado a hablar hace mucho tiempo. Ahora ya es tarde», confesaba. «De ese tema no quiero hablar, no tengo problema ni me afecta, pero tengo dos hijos que me merecen mucho respeto. Jamás he hablado de ese tema por ellos«.