La heredera del imperio licorero Seagram’s ha sido condenada a cerca de siete años de cárcel por liderar una secta sexual en Nueva York.


Clare Bronfman, heredera del imperio del licor, Seagram’s, ha sido condenada este miércoles a casi siete años de prisión por el caso de la secta sexual Nxivm, después de que en abril del año pasado admitiera su culpabilidad.

El juez del distrito Este de Nueva York, Nicholas Garaufis, dictó la sentencia contra Bronfman, de 41 años, considerada la directora de operaciones de Nxivm, una empresa que comercializaba programas de superación personal. Tras ella se escondía una secta cuyos sus líderes están acusados de conspirar para cometer delitos como robo de identidad, blanqueo de dinero, tráfico sexual, extorsión y posesión de pornografía infantil.

La millonaria, condenada a cárcel y una penalización millonaria

En esta secta, establecida al norte de la ciudad de Nueva York, se obligaba a los asistentes a tomar clases de motivación personal y a traer a otras personas para «ascender» dentro de los rangos internos de la organización y así obtener privilegios.

El juez también le impuso una penalización de 6 millones de dólares, una multa de 500.000 dólares y el pago de 96.605 dólares en concepto de indemnización a una de las víctimas del caso, cuya identidad no ha sido desvelada.

GTRES

«Hoy, Clare Bronfman es la primera de muchos en ser sentenciada por los crímenes que cometió en pos de los objetivos de Nxivm. Si bien su destino no elimina de ninguna manera el trauma que probablemente seguirán sufriendo las víctimas de Nxivm, sí destaca los esfuerzos del Gobierno para llevar ante la justicia a todos los involucrados en una serie de actos ilegales llevados a cabo en beneficio de esta organización», ha asegurado el responsable del FBI William Sweeney.

En abril de 2019, Bronfman se había declarado culpable de «conspiración para ocultar y albergar a extranjeros con fines de lucro y uso fraudulento de información de identificación personal», según reza un comunicado de la Fiscalía. Si bien se declaró culpable de esos dos cargos, aseguró que no estaba al tanto de las acusaciones de abuso en torno a un grupo secreto de mujeres dentro de Nxivm conocido como DOS.

Keith Raniere, líder de a secta, manejaba una red de esclavas sexuales

Entre las personalidades que formaban parte de Nxivm destacan, además de Bronfman, su fundador, Keith Raniere, y la actriz Allison Mack, de la serie de televisión ‘Smallville’. Raniere fue detenido en México en marzo de 2018 tras ser acusado por un tribunal de Nueva York tráfico sexual, extorsión, explotación sexual de un niño y cargos de trata de personas, por lo que se enfrenta un mínimo de 15 años de prisión y un máximo de cadena perpetua. En junio de 2019 un tribunal lo halló culpable de tráfico sexual y crimen organizado, entre otros delitos, y ahora está a la espera de que el juez dictamine su sentencia.

En 1998, Raniere, autoproclamado gurú de la motivación personal, de 58 años, creó la organización Programas Ejecutivos de Éxito, a través de la cual impartía talleres de autoayuda de cinco días por los que cobraba hasta 5.000 dólares. En 2015 Raniere formó una sociedad secreta dentro de Nxivm llamada DOS, con el fin de «empoderar a las mujeres y erradicar las debilidades del programa de estudios».

Estas mujeres se convertían finalmente en sus esclavas sexuales. Eran forzadas a realizar tareas domésticas y marcadas a fuego como ganado en sus zonas pélvicas con las iniciales del líder. Una ceremonia que era grabada y en la que todas debían estar desnudas. Incluso tenían que estar disponibles para Raniere las 24 horas del día. Además, las víctimas eran extorsionadas con información comprometedora sobre amigos y familiares, fotos de desnudos y derechos sobre sus pertenencias. Como sucede en todas las sectas, las mujeres que eran captadas por la organización vivían con miedo a desobedecer las órdenes.

En una carta enviada al juez federal de distrito Nicholas Garaufis el pasado mes de agosto, Bronfman aseguró que no estaba implicada con DOS. Las personas involucradas en esa sociedad han asegurado que se vieron obligadas a tener relaciones sexuales con Raniere, a ser fotografiadas desnudas e incluso que se las marcaba con sus iniciales en la zona pélvica. También fueron forzadas a revelar información potencialmente comprometida como «garantía» para mantener su voto de secreto del grupo. Según la investigación, las mujeres reclutadas en este grupo eran conocidas como «esclavas» y cada una tenía «amos».

Clare Bronfman: «Traté de hacer lo que pensé que era mejor»

«No apoyé ni apoyo a nadie que abuse o use la violencia hacia nadie. Solo traté de hacer lo que pensé que era mejor para honrar mi papel como líder en NXIVM y buena amiga», señalaba Clare Bronfman en su carta. Asimismo, indicaba en su misiva al juez que no piensa renegar de su relación con Raniere ni con Nxivm. «Muchas personas, incluyendo la mayor parte de mi propia familia, creen que debería repudiar a Keith y NXIVM. Y que no lo haberlo hecho es difícil de entender o aceptar», escribía. «Sin embargo, para mí, NXIVM y Keith cambiaron mucho mi vida para mejor». En su carta explicaba que las enseñanzas de superación personal de Raniere la ayudaron a superar «patrones de autodesprecio, inseguridades, vergüenza y miedos». Y que, a través de Nxivm, pudo encontrar una comunidad de amigos que se convirtió en «una familia» para ella.

Esta semana, en la lectura de la sentencia, el juez federal de distrito Nicholas Garaufis ha recordado que aunque Clare Bronfman no fue condenada por crimen organizado, tráfico sexual y otros cargos como lo fue Raniere, su caso «no se trata de un incidente aislado».