«‘Carloteira» me llamaba. Qué pena tan grande no poder estar en Vigo», lamentaba la presentadora de ‘Sálvame’.


Carlota Corredera ha sufrido este sábado un duro golpe después de anunciar que su tío Nanó ha fallecido a consecuencia del coronavirus. Al no poder desplazarse hasta su Vigo natal debido a las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias, la presentadora de ‘Sálvame’ ha hecho uso de sus redes sociales para despedirse de su tío y rendirle homenaje.

Gtres

«Casi dos mil muertes en España por Covid en la última semana. Casi dos mil personas que se han ido sin poder abrazar o agarrar de la mano a sus seres queridos. Es el caso de mi tío Nanó. Valgan estas líneas como despedida de mi querido tío Fernando Llauger Boullosa«, ha comenzado a explicar la gallega.

Tal y como ha explicado Corredera, su tío pertenecía al grupo de riesgo debido a sus patologías respiratorias. «Vivía solo desde hacía 11 años, cuando falleció su madre, mi abuela Maruja. Sin hijos ni pareja pero con tres hermanas, un cuñado y ocho sobrinos que lo adoramos», prosigue. La autora de ‘Hablemos de nosotras’ ha aprovechado la ocasión para echar la vista atrás y no ha dudado en compartir algunos de sus mejores recuerdos junto a uno de sus tío favoritos.

A pesar de ser muy hermética a la hora de hablar de su vida privada, lo cierto es que ha querido abrirse en canal para hacerle partícipe a sus seguidores lo buena persona que era el hermano de su madre. Así, la presentadora ha asegurado que su tío era cómplice y cariñoso con todos los hijos de sus hermana. «Conocía cada rincón de Vigo, especialmente de Lavadores y O Calvario. Se pateó a fondo toda la ciudad a lo largo de sus 76 años, con las paradas obligatorias para el chiqueteo y los Ducados. Fan absoluto de Federico se emocionaba orgulloso cuando su admirado locutor me nombraba en su programa. O cuando salía algo mío en el Faro o La Voz», rememoraba emocionada.

Con dolor, la presentadora ha hecho público el cariñoso apodo que utilizaba su tío para referirse a ella y ha lamentado no poder haber estado junto a él en su último aliento. «‘Carloteira» me llamaba. Qué pena tan grande no poder estar en Vigo. Qué tristeza no poder haberte dicho por última vez lo mucho que te queríamos tod@s tus sobrin@s. Quiero dar las gracias más sentidas al equipo del hospital que le acompañaron y cuidaron hasta su último aliento. Y todo mi reconocimiento a mi prima Elena, la doctora Lorenzo Llauger. Ya estás con los abueliños. Háblales por favor de su bisnieta Alba. Diles que los siento siempre conmigo. Buen viaje, tío. Eras, fundamentalmente, una buena persona. Descansa en paz», finalizaba. 

Tuvo una infancia llena de cariño

Hace unos meses, Carlota Corredera se convertía en la invitada de Carlos Sobera en ‘Volverte a ver’ y abría su corazón para hablar de los aspectos más privados de su vida. A pesar de que no quiso entrar en algunos detalles, lo cierto es que Carlota Corredera reconoció haber crecido rodeada de mucho cariño. La de Vigo se emocionaba al ver imágenes de su padre y su hermana, a quienes perdió cuando era muy joven. «Compartí solo 20 años con él y de alguna manera, aunque él no lo sabía, me dejó un manual de instrucciones. Lo echo mucho de menos, creo que hubiera sido un abuelo excepcional. Empezó muy chico trabajando, soy hija del sector naval. Fue una persona muy honesta y comprometida, para mí es ejemplo absoluto y referente», relató visiblemente emocionada.

La gallega insistió en que su madre fue la culpable de que su familia saliera adelante, a pesar del inmenso dolor de haber sufrido la pérdida de su marido y al poco tiempo de su hijo pequeño con tan solo 18 años.«Durante mucho tiempo no nombraba a mi hermano. Cuando llegué a Madrid me reinventé. En Galicia había un estigma porque en un año habíamos tenido dos golpes… hoy puedo hablar de la muerte de mi hermano pero en su día fue un palo. Mi padre consiguió prepararnos par del desenlace, pero ¿quién se podía esperar que un chiquillo se fuera tan pronto? No hay que entrar en detalles para hablar de la bajada a los infiernos que hubo en mi casa. Me gusta que la gente escuche que tiene que tener esperanza, se puede volver a ser feliz«, afirmó entre lágrimas.