El cantante se ha defendido y ha afirmado que han cancelado el evento porque «no han vendido suficientes entradas y no tenían para cubrir los gastos».


Este domingo, Omar Montes tenía una cita con su público en la localidad malagueña de Fuengirola. El músico debía participar en el Festival Marenostrum, un concierto que ha tenido que ser cancelado por la organización después de que el de Pan Bendito y sus acompañantes se negaran a utilizar la mascarilla durante un acto. 

La organización ha emitido un comunicado en el que detalla todo lo ocurrido. Se señala que durante la entrega de un donativo que iba destinado al ‘Banco de Alimentos’, el artista y sus acompañantes «ignoraron» la advertencia que se les realizó de que debían usar la mascarilla obligatoria.

Se añade que mantuvieron una «actitud incívica» y su ejemplo es «perjudicial» para el público. Todo ello motivó la decisión de suspender el concierto previsto para la noche de este domingo, 12 de julio. Desde la organización se «lamenta» lo ocurrido, sobre todo, para aquellos que ya tenían adquiridas las entradas. Eso sí, se muestran tajantes: «No se puede ser tibio con estas cuestiones ni tolerante con actitudes que perjudican a todos». Indican, asimismo, que su prioridad es «velar por la seguridad de la población y de los asistentes».

«Nuestro compromiso con la música en vivo es indudable, pero no mayor que el que tenemos con la salud de todos», reconocen en el comunicado. Explican que es necesario actuar de «manera responsable, en estos días más que nunca, ya que el peligro de contagios no ha desaparecido, ni lo hará si no se atienden las recomendaciones de las autoridades sanitarias». También hacen hincapié en que se trata de una responsabilidad de todos, pero que aquellos «cuya visibilidad pública tiene un mayor alcance» deben ser un «ejemplo». Las personas que tenían su entrada comprada recibirán una devolución íntegra de manera automática a partir de este mismo domingo.

El cantante se ha defendido a través de las redes sociales y se ha mostrado muy enfadado. A través de un vídeo publicado en sus Stories señala que han cancelado el evento porque «no han vendido suficientes entradas y no tenían para cubrir los gastos». 

Sus últimas polémicas

No es la primera ocasión en la que Omar Montes está en el ojo del huracán. El pasado mes de junio tuvo que pedir perdón después de acudir a una fiesta donde se reunieron más de 100 personas en una chalet de Madrid. Una celebración ilegal ya que por entonces imperaba el estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus.

«Lamento mucho la situación en la que me vi envuelto ayer y pido perdón a todas las personas que con razón, se hayan sentido ofendidas por mi comportamiento irresponsable. Estamos viviendo una situación muy difícil y reconozco que ayer no actúe de la forma adecuada y lo que hice, no es un buen ejemplo para toda la gente que me sigue y disfruta con mi música», afirmó entonces en sus redes. Insistía en que se desplazó hasta la fiesta para «promocionar un tema» y no pensó que en la casa se reuniría tanta gente.

Además, Omar también fue noticia cuando después de entregarle el cheque al actual ganador de ‘Supervivientes 2020’, Jorge Pérez, se quedó en la fiesta final del reality. El cantante compartió algunos de los momentos de la celebración demostrando que no había mascarillas y tampoco se respetaron las medidas de seguridad. 

Todo sucedió el jueves 4 de junio cuando la Comunidad de Madrid aún se encontraba en la Fase 1 de la desescalada, por lo que solo estaba permitido hacer encuentros con un máximo de 10 personas. Sin embargo, en la sala donde celebraron la gran fiesta final, había muchas más personas.

El cantante también ha sido noticia durante la pandemia por una loable iniciativa. No ha dudado en ayudar a los vecinos más necesitados de Pan Bendito -una barriada de clase obrera situada en el distrito de Carabanchel- comprando diariamente alimentos y repartiéndolos por los hogares. Junto a algunos de sus mejores amigos creó  ‘El team iluminati’», su particular equipo de ángeles de la guarda que le ayudaba en todas las gestiones. Tanto en llenar el carro de la compra en una conocida cadena de supermercados como en los repartos diarios. «Estas cosas se hacen de corazón y no para que te aplaudan pero viendo que mucha gente se está motivando para hacer lo mismo creo que he conseguido lo que quería», decía entonces.