«Necesitaba sentir y oler el mar, después de haber grabado la entrevista más difícil de mi vida», así se ha sincerado Ana Obregón en las redes. La actriz y presentadora ha abierto su corazón y lo ha hecho de la mano de Bertín Osborne en el programa ‘Mi casa es la tuya’ que se emitirá próximamente. «La teníamos pendiente desde hace años y por fin me he atrevido a afrontarla», ha asegurado. 

Ana Obregón posado
Instagram

Ana Obregón ha subrayado en este último post que más que una entrevista se trata de una «conversación desde mi corazón roto al corazón generoso de mi querido Bertín Osborne». Justo después de la grabación contó con una grata sorpresa: la presencia de sus mejores amigos, Raúl Castillo y Susana Uribarri. «Compartir este increíble atardecer en Marbella fue mucho mejor», ha añadido. También incluye la etiqueta «pasito a pasito» que denota que continúa avanzando después del golpe más duro que jamás imaginó que la vida le daría: la muerte de su hijo Álex Lequio a los 27 años.

Ana Obregón en ‘Mi casa es la tuya’

La actriz y presentadora será uno de los rostros que se abra a Bertín Osborne en la nueva temporada de ‘Mi casa es la tuya’. Telecinco ya ha comenzado a promocionar el programa. En el vídeo, se ve cómo Ana Obregón se funde en un tierno abrazo con el presentador. Tras este momento Bertín le pregunta cómo se encuentra y ella contesta lo siguiente: «Estoy que no es poco».

Su vida cambió por completo el 13 de mayo de 2020 con el fallecimiento de su único hijo, Álex Lequio, una noticia que conmocionó a todo el país. El joven llevaba dos años de lucha contra el cáncer, tiempo en el que siempre fue un ejemplo de superación. Desde entonces, el muro de Instagram de la presentadora se ha convertido en un lugar de tributo en el que acostumbra a recordarle.

Bertín Osborne posado
Telecinco

Hace tan solo dos días, compartió una tierna foto de la infancia de su hijo en la que aparecía acompañado por su madre, doña Ana María Obregón, quien nos dejó en mayo de 2021 a los 95 años. Otro duro mazazo para ella y que se producía tan solo un año después de haber perdido a su hijo. Acompañaba este post de unas palabras en las que hablaba del tiempo de duelo. «Es el precio que hay que pagar por habernos atrevido a amar infinitamente, pero hay que atreverse a hacerlo y yo os animo a AMAR INFINITAMENTE», señalaba.

También reflexionaba acerca de las importantes pérdidas que sufrimos a lo largo de nuestras vidas. «Todos somos aquellos que perdimos, pero también somos ese mundo que deberíamos crear con aquello que perdimos. Y aunque ahora me parezca imposible, sé que algún día lo haré… POR ELLOS».