Ana García-Siñeriz ha recibido a SEMANA en su impresionante casa de las afueras de Madrid para contarnos a qué se dedica en la actualidad y qué ha sido de ella durante todos estos años.


Ana García-Siñeriz fue durante muchos años uno de los rostros más queridos de la pequeña pantalla. Presentó Lo + Plus, (Canal Plus) antes de hacerse cargo de las tardes de Cuatro junto a Boris Izaguirre. Esto fue hace años, ahora la vida de la presentadora es totalmente diferente. La asturiana ha recibido a SEMANA en su impresionante casa de las afueras de Madrid para contarnos a qué se dedica en la actualidad y qué ha sido de ella durante todos estos años.

Foto: Luis Miguel González

Sobre su casa, referirse a esta como impresionante se queda corto, ya que fue la residencia de los Beckham cuando el futbolista se vino a vivir a Madrid. Ana, que tiene 55 años, dos hijos y lleva casada más de 31 con el ejecutivo francés Gauthier Peyrozeut, nos revela cómo vivió su época de gloria televisiva y nos da pinceladas sobre su familia y su parte más íntima, todo esto mientras saborea el éxito de su papel como escritora de literatura infantil y nos presenta su nuevo libro: Súper Clea.

¿Cómo te encuentras?, ¿Has pasado miedo durante el confinamiento?
Sí, claro. Creo que durante el confinamiento todos pasamos por una situación muy angustiante. No hay que olvidar los millones de muertos en todo el mundo.

Pasarlo en una casa como esta debió de resultarte más ameno.
¡Hombre! Obviamente, el vivir en el campo es muy distinto a vivir en el centro de la ciudad. Yo antes me quejaba de que me pasaba mucho tiempo en el coche para ir a trabajar e ir a cualquier sitio y ahora reconozco que, durante el confinamiento, la posibilidad de salir al campo y ver la naturaleza te cambia absolutamente la percepción de las cosas. Llevo casi un año sin apenas salir de esta casa. En mi familia hay personas con riesgo y extremo mucho los cuidados. Trabajo desde aquí, apenas hemos visto a nadie y hemos tenido muy poca vida social. Ahora que empieza el buen tiempo intentaremos tener algo más.

¿Cuál es la parte que más disfrutas de la casa?
El exterior. Me gusta la naturaleza, me encantan los animales, tengo conejos que vienen a comerse las plantas, lucho contra ellos, pero son tan monos que me es imposible hacerles nada. Soy una enamorada de mis plantas y este año he sufrido mucho con la tormenta Filomena y con los estragos que ha hecho.

Por ti parece que no pasa el tiempo.
¡Sí que pasa…! Pero bueno, digamos que me mantengo en forma y hago lo que puedo…

Foto: Luis Miguel González

Al hablar de ti, siempre se resalta tu estilazo.
Me considero una persona con un gusto específico. Hace un tiempo me centraba más en seguir las tendencias o en satisfacer a los espectadores cuando salía en televisión y ahora ya no hago concesiones. Me pongo lo que me gusta sin importarme la marca o el precio.

Después de 24 años todavía te recuerdan por presentar el programa Lo + Plus.
¿Ha pasado tanto? Era un programa que estaba muy bien en su momento. Yo creo que con el tiempo las cosas pierden las aristas negativas y solo se quedan las positivas. Recuerdo que cuando grabábamos el programa nos ponían verdes todos los días en los periódicos y ahora, con el tiempo, resulta que somos maravillosos. Esto te hace reflexionar en que nada es tan importante en el momento en el que ocurre y que luego, con el tiempo, se ponen las cosas en su sitio.

Por tu programa pasaron personajes de todo tipo, ¿quién te sorprendió más?Tengo una memoria malísima, y ha pasado tanto tiempo… Me acuerdo, sobre todo, de personajes que no acudían a ningún otro programa, Jean Paul Gaultier, Hugh Grant, Gwyneth Paltrow, Jodie Foster, Demi Moore, Matt Dillon…

Viviste tu etapa de presentadora cuando las audiencias no eran condición indispensable para que un programa se mantuviera en la parrilla.
Sobre todo en Canal Plus, compensábamos de alguna manera. No era como en la televisión generalista de hoy en día, que si bajas mucho se acaba el programa. El programa funcionaba muy bien, lo que pasa era que un día te podías permitir traer un invitado que no te iba a dar un buen dato porque al día siguiente si ibas a traer a un invitado que te iba a dar uno bueno. Eso en la televisión actual no se ve.