Desde que Álex Lequio falleciera el pasado 13 de mayo han sido muchos los testimonios que le encumbraban. No solo su familia admiraba su valentía y optimismo ante las adversidades, también lo hacía cualquiera que hubiera pasado de puntillas por su vida. Era imposible no empatizar con este joven de 27 años que se convirtió en todo un ejemplo tras su lucha infatigable contra el cáncer y así se demostró en las redes sociales tras su partida. Después de su muerte los ojos de todos se posaron en sus padres, Ana Obregón y Alessandro Lequio. Aunque la tristeza les desbordaba, en todo momento han agradecido las muestras de cariño de la gente, lo que les engrandece más si cabe. Es más que evidente que tienen una fortaleza impresionante, sin embargo, ahora alguien del pasado de la actriz revela detalles de su personalidad que reflejan a la perfección cómo es Ana Obregón en la más estricta intimidad.

Ha sido la actriz Beatriz Rico quien a través de Twitter ha revelado algunas anécdotas que ha vivido con ella tanto a nivel profesional como personal a lo largo de su vida, dejando casi sin palabras a sus seguidores. Unas declaraciones que llegan una semana después de la pérdida de Álex Lequio y con las que ella ha querido tener un profundo respeto hacia alguien que admira tremendamente como es, en este caso, a Ana. «Ya ha pasado una semana, y ahora me siento con ganas y fuerzas para contaros quién es Ana Obregón. Me faltarían cuentas en Twitter así que voy a dar unas pinceladas, las suficientes para que sepáis quién es Ana. En mi web, le dedico una frase ‘amiga, eres todo un misterio'». Y es que, aunque ella siempre ha mostrado públicamente la mejor de sus sonrisas iluminando cualquier lugar al que fuera, son pocos los que han sido testigos de cómo se comporta cuando las cámaras se apagan. Ana Obregón no tiene una personalidad típica de una estrella, ni mucho menos.

«La conocí en ‘A las 11 en casa’ y pronto me di cuenta de que Ana estaba siempre de buen humor. La vi rodar con lesiones, dolores fuertes, incluso un día vino con fiebre muy alta y jamás se quejó ni puso mala cara. Ana era un cascabel, por donde pasaba el cachondeo estaba asegurado. Y si la estaban maquillando y llegabas tú porque tenías una escena antes que la suya, se levantaba para que te sentaras y te maquillaran a ti sin que nadie le dijera nada. Esto puede parecer una chorrada, pero en nuestro mundo en el que hay“muy famosos” que hacen cosas de “muy famosos”, no es habitual que hagan cosas normales que denotan compañerismo. Ana nunca necesitó alimentar ego con chorradas de ese tipo», añade Beatriz Rico en su cuenta de Twitter. Aunque el compañerismo no es lo único que caracteriza a este rostro con tanto peso en el papel couché. Según Beatriz, Ana siempre estaba pendiente del resto y se preocupaba por cada detalle para que cualquiera de su entorno estuviera feliz.

Entre sus planes no estaba el de rendirse y lo demostró con tesón tanto en los proyectos que tenía delante de las cámaras como fuera de ellas. Alcanzó audiencias envidiables en series como ‘Ana y los 7‘ y otras cuota de pantalla que no resultaron ser suficientes para permanecer en la parrilla. No obstante, eso no la amilanaba, por lo que se levantó tantas veces como fuera suficiente. «Pasó el tiempo y, como somos casi vecinas, compartimos gimnasio, así que nos manteníamos al día una de la otra. Y en el gimnasio Ana seguía siendo ese cascabel, siempre risas y buen rollo con todo el mundo. A veces me mosqueaba tanta alegría, sobre todo cuando yo tenía un mal día y ladraba a tutiplén. Recuerdo una noche navideña en su casa, hizo una fiesta. Si según los budistas el observar sin juzgar es la máxima expresión de la inteligencia, Ana demostró ser Buda, algo que le agradecí siempre (los motivos no vienen a cuento). A continuación llegó ‘Ellas y el sexo débil‘: era SU serie. Escrita por ella y en la que se había volcado poniendo una ilusión que arrasaba con todo. María Barranco, Isabel Gaudí y Teté Delgado completaban el grupo de mosqueteras. Ana seguía siendo la misma que conocí años atrás: una niña de ojos llenos de chispitas y enormes ganas de divertirse en el cuerpo de una mujer», explica la intérprete .

Ana Obregón

Poco después llegó una noticia que ponía contra las cuerdas a todo el equipo. «Se preocupaba por todo: “¿han comido los técnicos el bocata? Igual hay que cortar”, “¿estáis cansados? ¿paramos?”. Por eso la gente la quería tanto. Y porque nos hacía reír, mucho. A día de hoy, me sigo preguntando cómo es posible no haberla visto nunca quejarse ni poner una mala cara después de tantos años. Y llegó el cataclismo: la serie fue un desastre de audiencia y nos comunicaron que se cortaba el rodaje en el capítulo 8. Yo, como buena pisciana con tendencia al drama”, llegué a plató acongojada y pensando cómo estaría Ana de destrozada», apunta. Una vez más Ana Obregón resultó ser un ejemplo para todos los presentes, ella fue quien animó a cada uno de los trabajadores con el mejor de los alientos.

1Su reacción ante el fracaso profesional

«Era SU serie, la que tantos años le costó sacar adelante. Llegué en plan Lady McBeth, y me la encontré con el buen humor de siempre. Era ella la que estaba levantando ánimos a la gente. Cuando me vio (yo estaba casi llorando), me dijo: ‘¿tú estás bien? ¿Tu familia está bien? Entonces, todo está bien'», relata Beatriz.

2"Ana era un tanque"

Ana Obregón es una mujer todoterreno, pero no arrasa. Mima cada detalle y cuida de su círculo, sin dudarlo ni un instante, según palabras de Rico. «Seguía riendo y haciendo bromas para mantener el ánimo en el equipo. Ahí recuerdo que me di cuenta de que esa mujer, tan delgadita ella, era un tanque, pero un tanque de los irreductibles. En ese cuerpo pequeño cabían una fuerza, una inteligencia, un tesón y una bondad que parecían imposibles de concebir en una sola persona», dice con mucho cariño la actriz.

3Su amistad pasó por malos momentos

Beatriz ha recordado un momento puntual en el que Ana y ella no consiguieron entenderse. Un problema que se solucionó con el tiempo y que debido a la ausencia de rencor se enterró en el pasado, tanto es así que ni siquiera Ana recordaba que había sucedido entre ellas.

 

 

La actriz Beatriz Rico durante la presentación de la obra de teatro "OhLaLa". Madrid. 06/04/2017

4Así fue la discusión entre ellas

«Ella se portó muy bien conmigo. Yo no puedo decir lo mismo, y me avergüenzo por ello. Por razones que no vienen al caso, un día me porté fatal. Fui injusta con ella y le dije algo muy feo que no se merecía y de lo que me arrepentí enseguida. Le hice pagar en ese momento por mis problemas. Maldito genio el mío. Sentí tanta vergüenza de lo que hice, que no le pedí perdón a tiempo. Cuando pasó el tiempo y por fin dejé la cobardía de lado le dije ‘perdóname‘. Ella me contestó  ‘anda, mujer’. Si ya ni me acordaba… todos tenemos malos momentos”, ha comentado

5Tan solo hay buenas palabras hacia Ana

«Volvió a ser la amiga de siempre. Sin reproches, sin rencores. Ésa es Ana. ¿Habéis visto la foto de la semana pasada en la que baja la ventanilla del coche para dar las gracias a los fotógrafos con una sonrisa llena de dolor después de llegar de Barcelona y de lo que había sucedido? En esa sonrisa dolorida se condensa la esencia de Ana. Esa es ella. Por todo esto nunca nadie habla mal de ella», añade Beatriz. Y es que tras muchos años de profesión Ana Obregón se ha conseguido granjear un puesto más que reconocido en la profesión.

6Ella ahora se refugia en su familia

Ana está viviendo una etapa muy difícil y, aunque Alessandro Lequio la está apoyando muchísimo y se ha convertido en su mejor bastón, Ana también se ha refugiado en sus hermanas. Ellas se trasladaron hasta Barcelona, ciudad en la que falleció Álex, y en Madrid tampoco la han dejado sola ni un momento.

7"Ana mejora nuestras vidas"

Beatriz ha tenido la suerte de trabajar con Ana y tras su experiencia tan solo se puede mostrar agradecida por todo lo que ha aprendido a su lado. «Qué vamos a decir, si los que la conocemos sólo tenemos motivos para darle las gracias. En esta semana he pensado tanto en ella y he rezado tanto por ella que necesitaba contaros todo lo que mi cabeza ha “macerado”. He visto cómo la gente siempre quiere estar con ella, porque todos nos sentimos mejor cuando Ana está cerca. Mejora nuestras vidas», dice.

8Tiene ángel

«Creo que a eso se le llama “tener ángel”. Y ella lo tiene. Y ahora, más que nunca», añade Beatriz. Unas palabras que han calado en la red social de Twitter y que han sido muy aplaudidas, pues consideran que están cargadas de admiración. A buen seguro, la actriz estará muy agradecida tras este bonito homenaje en el universo 2.0.

9La reacción de sus seguidores

Han sido muchos los tuiteros que han reaccionado a este hilo de Twitter. De hecho, hay muchos que señalan que Beatriz ha logrado «ponerle los pelos de punta», una sensación general entre sus seguidores de esta red social. Ana, por el momento, no ha respondido a su tributo. Al menos públicamente.

10Miles de famosos le dieron las condolencias tras fallecer su hijo

En la publicación de Instagram en la que Ana Obregón se despidió para siempre de su hijo con «se apagó mi luz», fueron muchos los rostros conocidos que le hicieron llegar su cariño virtual. Miles de famosos sintieron su pérdida y lo evidenciaron con multitud de comentarios en este post.