Tras un paseo triunfal anoche con su vestido azul pavo real de Felipe Varela, Letizia ha reaparecido esta mañana para iniciar una jornada de audiencias junto al Rey Felipe. Todas en el hotel de La Reconquista, donde, además, se alojan. Así pues, la Reina salía preparada de sus aposentos y lista para la acción. 

Los Reyes, entrando en el Salón Covadonga del hotel de La Reconquista, para recibir a los patronos y galardonados de los Premios.

Su impactante look del concierto hacía esperar mucho, así que cuando la Reina ha hecho su entrada ha llamado la atención el contraste de estilos. Del atrevimiento sexy a una imagen mucho más modosita. Pues así era su nuevo vestido: un modelo de organza con flores bordadas y largo a la rodilla de Carolina Herrera, su nueva firma fetiche. 

Más allá de los gustos personales, Letizia estaba guapa, si bien el color y las líneas del vestido podían resultar demasiado dulces o cursis, un poco tipo Doris Day. Pero el único detalle verdaderamente chirriante no era ese, ¡sino las medias!

El velo brillante de las medias son un detalle ya pasado de moda.

Sí, la Reina se ha puesto unas medias de tipo cristal, un poco brilli-brilli, más propias de nuestras abuelas que de una mujer moderna como ella. Su intención era buena, pues estando a finales de octubre y en el norte de España, las temperaturas no son proclives para ir con las piernas al descubierto. Sin embargo, tras las lluvias de ayer, en Oviedo hoy reinaba un sol radiante… 

 

Los destellos brillantes de sus medias quedaban completamente al descubierto cuando les daba la luz o los fotógrafos disparaban con flash. Un error en el fondo sin importancia, pero que resta puntos a un estilismo bastante correcto. Y en esto comparte tirón de orejas con la mismísima Kate Middleton, perfecta casi siempre en su estilo, pero que también ha caído muchas veces en este sencillo faux pas de las medias. Mejor usarlas mates.

La Reina Letizia, esta mañana con el pelo suelto, horas antes de la gala de entrega de los Premios Princesa de Asturias.