Ya quedan solo dos meses para que que se celebre la coronación de rey Carlos III y cada día conocemos nuevos detalles sobre la ceremonia. Entre ellos destacan las coronas que llevará el soberano en este día tan importante. Lejos de lo que pueda parecer, este no lucirá una corona, sino dos, el próximo 6 de mayo. Al igual que lo han hecho sus sucesores, portará la corona de San Eduardo en el acto. Es una impresionante pieza hecha de oro macizo y gemas piedras que pesa unos dos kilos. Esta será la primera de las coronas que veremos sobre su cabeza en la ceremonia religiosa en la Abadía de Westminster. Una vez que concluya la misa, el monarca se pondrá la Corona del Estado Imperial, la que Isabel II solía llevar en las aperturas del Parlamento. Se espera asimismo que esta última sea la corona con la que Carlos III salude a sus súbditos desde el balcón del Palacio de Buckingham. Por cierto, los diamantes incrustados en sendas coronas suman más de 5.600. Os contamos todos los detalles sobre ellas.

Las dos coronas históricas (que suman más de 5.600 diamantes) que llevará el Rey Carlos III en su coronación
Corona de San Eduardo / GTRES.

La corona de San Eduardo, también llamada Corona de Eduardo el Confesor es la que se emplea en las ceremonias de coronación de los reyes de Inglaterra, por extensión del conjunto del Reino Unido en virtud de las Actas de la Unión de 1707 y 1801. Es la pieza más importante de las joyas de la Corona británica y es utilizada también por el arzobispo de Canterbury para coronar a los monarcas del Reino Unido.​ La corona actual fue elaborada para la coronación del rey Carlos II, en 1661, pues la original, realizada en el siglo XIII con motivo del traslado de los restos de Eduardo el Confesor,​ fue destruida durante el periodo de la Mancomunidad de Inglaterra. La corona de San Eduardo fue está hecha de oro macizo, con incrustaciones de 3.093 piedras preciosas, entre las que figuran 2.783 diamantes, 17 zafiros, 277 perlas, 11 esmeraldas, 5 rubiés, además de turmalinas, amatistas, topacios y citrinos.

La corona imperial es una de las principales joyas de la corona británica. Se usa fundamentalmente en las coronaciones de los monarcas del Reino Unido, así como en las ceremonias de apertura del parlamento. Fue creada en el año 1838 para la coronación de la Reina Victoria, sustituyendo así a la Corona de San Eduardo, de mayor peso y que únicamente se emplea en el momento de la coronación propiamente dicha del monarca que accede al trono. Tiene una altura de 31,5 centímetros y pesa aproximadamente 1,28 kg. Esta corona ha sido modificada en dos ocasiones: la primera tras la coronación de la reina Victoria, quien se quejaba del excesivo peso de la corona. Posteriormente fue reconstruida por la joyería Garrard & Co en 1937, con motivo de la coronación de Jorge VI. Tiene cuatro diademas y se compone de 2.868 diamantes, 273 perlas, 17 zafiros, 11 esmeraldas, y 5 rubíes. En su parte superior se coloca una cruz patada y en su interior una capa de terciopelo.

Las dos coronas históricas (que suman más de 5.600 diamantes) que llevará el Rey Carlos III en su coronación
Corona imperial / @roya.uk

La reina Camilla, por su parte, no llevará la corona de la Reina Madre, que incluye el conocido diamante Koh-i-Noor. En su lugar la veremos con la corona la que llevó la reina María de Teck, bisabuela de su marido, en la coronación de Jorge V. Este no es el único detalle que hemos conocido hasta ahora obre la ceremonia. Por ejemplo, la silla de coronación -en la que han sido ungidos todos los monarcas británicos desde 1626, en la actualidad está siendo limpiada. En la coronación se utilizará también aceite procedente del Santo Sepulcro, en Jerusalén, para ungir a Carlos III y a Camila como Reyes. El óleo, elaborado con aceitunas procedentes de dos olivares del Monte de los Olivos, ha sido consagrado por el patriarca de Jerusalén, Teófilo III, y el arzobispo anglicano de Jerusalén, el reverendísimo Hosam Naoum.

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