La princesa Charlène de Mónaco ha asistido al funeral de riguroso luto y conjuntando su look solemne con un collar de perlas. Dejando a un lado por qué el rey de los zulúes era polémico, ella se ha limitado a dar el pésame y llorar su muerte. Vea el vídeo


La princesa Charlène de Mónaco ha viajado hasta Sudáfrica para estar presente en la misa funeral en honor al rey de los zulúes. Goodwill Zwelithini ha fallecido el pasado viernes 12 de marzo a los 72 años de edad a consecuencia de la diabetes que padecía desde hacía años y tras varias semanas en el hospital. Son muchos los que han puesto en duda esta versión y es que sobre la mesa estaba la posibilidad de que en realidad el mandatario hubiese resultado contagiado de coronavirus, detalle que muchos creen que se oculta a su pueblo debido a que el rey de los zulúes era un convencido negacionista de la pandemia. Sea como fuere, la princesa Charlène de Mónaco ha querido estar al lado de la familia y el resto de las dirigentes sudafricanos para mostrar sus condolencias y respetos tras la pérdida.

Vídeo: Gtres

Lo hacía sola, sin el apoyo de su marido, el príncipe Alberto de Mónaco. De riguroso luto, la princesa Charlène ha dado el pésame a la familia y ha querido mostrar su respaldo al triste adiós de un mandatario controvertidos, que después de cincuenta años en el trono ha sabido ganarse adeptos y enemigos por igual. Sus políticas sociales eran muy cuestionadas en todo el mundo y es que era un fiel detractor de la homosexualidad y perseguidor de aquel que se atreviese a mostrar su amor prohibido en público. Cuestiones en las que Charlène de Mónaco no ha querido entrar, dejando claro que está en el funeral tan solo en calidad de sudafricana y como referente del país en todo el mundo.

Siguiendo las ordenanzas marcadas por el protocolo la princesa Charlène de Mónaco ha asistido al funeral de riguroso luto y con mantilla cubriéndole el cabello. Ocultando, recordemos, su peculiar y nada habitual corte de pelo para una princesa. Además, no se ha olvidado de su correspondiente mascarilla negra para protegerse del coronavirus y proteger al resto. Un atuendo sobrio y solemne que ha querido avivar con perlas al cuello con un collar que perteneció a Carolina de Mónaco. Vea las imágenes en el vídeo que acompaña estas líneas.