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Charlène y Carolina de Mónaco, lección de elegancia en una triste despedida

Charlène de Mónaco y su cuñada, la princesa Carolina, reaparecen juntas en el funeral de monseñor Bernard Barsi, quien casó a los soberanos del Principado.

 AlbertoCharlène de Mónaco han dicho adiós al arzobispo emérito Bernard Barsi, quien fuera una de las figuras más relevantes en el Principado durante los últimos veinte años. El pasado 28 de diciembre falleció a los 80 años y los Grimaldi no han querido faltar a su funeral. La princesa Carolina (65 años) estuvo presente, protagonizando el reencuentro público con su cuñada y volviendo a dar una lección de elegancia.

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Alberto y Charlène se dieron el "sí, quiero" ante este religioso, el 2 de julio de 2011. El 10 de mayo de 2015 también se ocupó del bautizo de sus mellizos, los príncipes Jacques y Gabriella. Ya en 2005 había presidido el funeral por el anterior monarca y padre de Alberto, el príncipe Rainiero III. Durante dos décadas, hasta su jubilación en 2020, ejerció como líder religioso en Mónaco y prestó apoyo espiritual a la familia Grimaldi, en los buenos y en los malos momentos.

Charlène de Mónaco eligió para esta ocasión un sobrio conjunto de jersey y pantalón ancho con un abrigo largo. Por supuesto, todo negro, como indica el luto. También fue fiel a la tradición católica de cubrirse con un velo negro. Lo mismo hizo su cuñada, la princesa Carolina, quien volvió a destacar por su elegancia con un traje de chaqueta, abrigo cruzado y bolso de Chanel, su firma fetiche. La hermana de Alberto y 'primera dama' oficiosa del Principado ha reducido notablemente sus apariciones públicas, por lo que siempre es agradable volver a verla. Hace unos meses sorprendía durante una visita 'secreta' a Madrid para inaugurar una exposición.

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A pesar de que la esposa de Alberto acaba de volver a 'coronarse' como la 'royal' que más ha gastado en ropa durante el año 2022, según un estudio de Ufo No More, con más de 700.000 euros invertidos, esta vez no brilló por su estilismo. Ni falta que hacía.

El propio príncipe Alberto publicaba un comunicado tras conocer la noticia de la repentina muerte de monseñor Barsi, a causa de un ataque al corazón: "Hemos conocido con una profunda tristeza y gran emoción la desaparición de Monseñor Bernard Barsi… En estas horas de dolor, el príncipe y la princesa desean honrar la memoria de aquel que, durante veinte años, ha acompañado a la Familia Soberana, en el plan espiritual y pastoral, en los momentos más importantes de la historia reciente del Principado".

La princesa Charlène, de 44 años, ha recuperado plenamente su agenda tras más de un año muy complicado por sus problemas de salud. Ahora protagoniza numerosos actos oficiales, donde siempre destaca por su elegancia. De hecho, recientemente concedió una entrevista en su residencia palaciega, donde afirmaba, entre otras cosas: "Mi familia es mi roca".

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