Un nueva día y una nueva jornada de teletrabajo para la Reina Letizia. Desde su reaparición el pasado jueves 26 de marzo tras una obligada cuarentena, la esposa de Felipe VI no para. Los Reyes están llevando a cabo una intensa ronda de contactos con diferentes organizaciones benéficas, empresariales, sindicales, etc para conocer de cerca cómo están viviendo y afrontando la situación a consecuencia de la crisis del coronavirus. Esta mañana la Reina ha vuelto a ponerse manos a la obra, pero con una ligera diferencia respecto a sus últimas apariciones. Un cambio de escenario que nos lleva desde el despacho del Rey Felipe en La Zarzuela hasta el lugar de trabajo de la consorte. Y este cambio es verdaderamente significativo, hasta el punto de que parece que no pertenecen al mismo edificio.

La Reina ha comenzado esta mañana con una conversación telefónica con los responsables del 016, el número de servicio para atender a las víctimas de violencia de género y que sigue en activo las 24 horas también en el tiempo de esta epidemia. Doña Letizia ha sido informada de que se han incrementado el número de llamadas para consultas sobre los menores en común y la violencia física y psicológica. También le han detallado su nueva campaña puesta en marcha, por la cual se presta ayuda emocional y primeros auxilios psicológicos a través de mensajería instantánea.

Más tarde, la Reina ha mantenido una videoconferencia con el presidente de la Federación de Asociaciones de personas Sordociegas de España, Francisco J. Trigueros, para conocer la situación que vive este colectivo por la epidemia del Covid-19, especialmente de las personas que necesitan del tacto para comunicarse con los demás.

Estos últimos días Doña Letizia siempre ha estado acompañada por el Rey, pero en esta ocasión estaba trabajando en solitario. Y también en un sitio distinto. Ha abandonado el despacho del monarca por su «habitación propia», que diría Virginia Woolf. Es decir, el lugar en el que ella desarrolla sus reuniones de trabajo, hace llamadas y demás gestiones necesarias para su función pública.

 

Si el despacho de Don Felipe se distingue por la seriedad y la solemnidad, el de ella es justo todo lo contrario. Un espacio completamente blanco, minimalista e inundado por la luz natural que entra a través de unos grandes ventanales que dan al jardín. El del Rey está panelado de madera de roble, los muebles son clásicos y robustos, hay libros, adornos, figuras, fotos y obsequios de todo tipo. En cambio, en el despacho de la Reina apenas destaca una gran mesa redonda blanca, modernas sillas de oficina de cuero blanco y metal y unos cuantos cuadros de arte contemporáneo colgados en la pared. En el techo se distingue una lámpara fluorescente de tubo redonda de línea actual que difunde una luz relajante.

Por supuesto, el despacho de la Reina Letizia también está dotado de lo último en tecnología. Una gran pantalla plana de televisión domina uno de los lados, y además cuenta con tablet y demás dispositivos propios para facilitar la comunicación virtual. Este ha sido el caso de la última de las videoconferencias que está realizando sin cesar durante este tiempo de confinamiento en el palacio de La Zarzuela.

Ayer tarde los Reyes compartían videoconferencia con la Cruz Roja y con representantes de la SEAT. La Reina Letizia también hablaba con la Confederación de Autismo de España, conversación que se suma a las ya realizadas en la última semana con la FAD, FEDER, APRAMP, etc. Todas ellas causas en las que se siente muy implicada y que promueve a lo largo de sus actividades oficiales del año. Hoy, tras su reunión, la Reina se ha vuelto a juntar con el Rey para una videoconferencia con los responsables de Comercio de Oviedo, asociación que agrupa a pequeños y medianos comerciantes de la capital asturiana. Recordemos que allí nació Letizia. Los Reyes les han trasladado un mensaje de ánimo y esperanza.

Esta es la segunda vez que vemos el despacho o sala de reuniones de Doña Letizia. La primera fue en abril de 2019, en los documentos facilitados por la Casa de S.M. el Rey con motivo del viaje de cooperación que la Reina iba a realizar a finales de ese mes a Mozambique para perfilar los últimos detalles del mismo. Entonces nos sorprendimos al descubrir un espacio tan diferente respecto a lo que conocíamos del palacio de La Zarzuela y de la propia residencia de los Reyes, el llamado Pabellón del Príncipe, situado a apenas un kilómetro del edificio principal.

A diferencia de aquella vez, hoy Letizia ha preferido bajar los estores de los ventanales, también blancos, para facilitar la visión de la pantalla durante su videoconferencia.

De nuevo la Reina Letizia ha elegido un estilismo ‘profesional’ para encarar estas actividades. Desde su reaparición solo la hemos visto sentada y luciendo trajes de chaqueta y pantalón en tonos oscuros combinados con zapatos planos. La melena, siempre suelta y lisa, sin más aderezos. La novedad de hoy ha sido el jersey de cuello alto rosado que se ha puesto por debajo. El bajón de temperaturas en Madrid ha sido notorio, hasta el punto de que nieva en algunas zonas, como es el entorno natural de El Pardo en el que se encuentra. De momento, la lucha contra el coronavirus en La Zarzuela sigue imparable.