«Hay mucha gente que ha empezado a darse cuenta de que hay que darle importancia a la naturaleza», ha indicado el hijo de la reina Isabel II.


El pasado mes de marzo, Clarence House confirmaba que el príncipe Carlos, de 71 años, daba positivo por coronavirus. El hijo de la reina Isabel II presentaba síntomas leves y presentaba un diagnóstico muy favorecedor y una semana después podía presumir de haber superado la enfermedad. Ahora, unos meses después, el padre de Harry y Guillermo ha hecho balance de lo sucedido y ha indicado que el hecho de sufrir el virus le ha hecho valorar las cosas que tiene.

Durante una entrevista con ‘Sky News’, el príncipe Carlos explicó que tuvo mucha suerte por haber presentado síntomas muy leves de la enfermedad y esto ha provocado que se haya vuelto más empático con todos aquellos que han pasado por lo mismo. «Tengo en mis pensamientos a todos aquellos que han perdido a un ser querido y no han podido estar con ellos en ese momento. Es lo más horrible, es lo peor de esta enfermedad», revelaba. Además, se ha postulado para ayudar a encontrar una solución que acabe con este virus y ha tenido palabras de agradecimiento con todos los que han trabajado a destajo para frenar los contagios.

«Hay mucha gente que ha empezado a darse cuenta de que hay que darle importancia a la naturaleza y que esto es el centro de nuestra vida y de nuestra economía. Hemos explotado porque estábamos acabando con ella», ha resaltado. Después de escuchar estas declaraciones, varios expertos en la realeza británica y que han realizado un seguimiento al heredero al trono han coincidido en que el hecho de dar positivo ha provocado un cambio en su comportamiento y se ha vuelto más empático con las personas.

Lo cierto es que la enfermedad de Carlos de Inglaterra provocó un acercamiento entre los dos hermanos, el príncipe Harry y Guillermo. Estos, que estaban distanciados por algunas disputas familiares, consiguieron ponerse de acuerdo y hablar durante varios días para saber cómo estaba la salud de su padre. Además, el duque de Cambridge confesó, en una entrevista en la que se abrió en canal, que estaba muy preocupado por la salud de su padre y de sus abuelos.

Isabel II confinada en Windsor con su marido

Por su parte, la reina de Inglaterra continúa confinada en su castillo de Windsor junto a su marido. Según varios medios británicos, la monarca está aprovechando el tiempo en casa para pasar más tiempo con el duque de Edimburgo puesto que antes se veían muy poco debido a los compromisos reales. «Cenan todas las tardes juntos y ella pertenece a esa generación de personas que se arreglan para cenar», comenta una fuente cercana al Palacio de Buckingham a varios medios británicos.

Asimismo, la monarca aprovecha al máximo el tiempo y antes de cumplir con sus deberes como Jefa del Estado, sale a montar a caballo para distraerse. La reina de Inglaterra está ansiosa por volver a a la normalidad, a pesar de que es consciente de que ante la gravedad del asunto debe cumplir con todas las medidas de prevención para evitar que el virus se propague.

Así, Isabel II permanecerá confinada en su residencia de Windsory no regresará al Palacio de Buckingham, puesto que este verano, por primera vez en 27 años, no estará abierto al público. Además, también renunciaría a sus tradicionales vacaciones en el castillo de Balmoral, en Escocia. Esto significa que la reina de Inglaterra ha tomado la decisión de alejarse de la vida pública hasta que la situación se normalice.

De la misma forma, tal y como confirmó su nieto, el príncipe Guillermo, hacen videollamadas de forma constante con ellos para saber cómo se encuentran. El duque de Cambridge también confesó que estaban muy pendientes de la salud de sus abuelos debido a la pandemia y a que pertenecen al grupo de alto riesgo.