El príncipe Andrés de Inglaterra se ha llevado un gran susto al ser asaltado por una mujer en su coche oficial al lado de su casa. Sus guardaespaldas lograron detenerla antes de llegar a mayores o lamentar una fatalidad


Los últimos meses no han sido buenos para el príncipe Andrés de Inglaterra, pero lo cierto es que los años anteriores tampoco han sido mejores. El hijo de la reina Isabel II fue señalado en una trama judicial por su estrecho vínculo con Jeffrey Epstein, quien se quitó la vida en prisión al no soportar el calvario de verse acosado por sus supuestos delitos de corrupción y abuso de menores. Unas acusaciones que salpicaron el duque de York, ensuciando su buen nombre y convirtiéndose en una de las personas que menos simpatía despierta del Reino Unido. Más después de que una de las víctimas de Epstein, Virginia Giuffre, le señalase directamente como presunto participante de esos durísimos episodios que marcó su vida aún siendo una niña. En respuesta a esta polémica, el príncipe Andrés ha sido desplazado de la vida pública de la familia real, también de actos privados y, ahora, también asaltado mientras circulaba con su coche oficial por las inmediaciones del castillo de Windsor.

El príncipe Andrés ha sufrido un incómodo incidente en los terrenos de Windsor, donde se encuentra instalada su residencia. El hijo de la reina Isabel II estaba dentro de su vehículo ocupando el asiento del copiloto, cuando una mujer se le acercó repentinamente a su ventana y se abalanzó contra él. El susto que se llevó el polémico royal fue mayúsculo y obligó a su equipo de guardaespaldas a intervenir, deteniendo a la mujer antes de que llevase a cabo sus reales intenciones. Los agentes evitaron un mal mayor con su arresto, pero se ha impuesto el silencio para tratar de no hacer más ruido con el suceso y, con ello, vuelvan a airearse los posibles motivos que habrían obligado a esta mujer a cometer tal delito.

GTRES

Desde Buckingham no se ha hecho alusión alguna al incidente y ningún departamento de comunicación al servicio de la corona ha abierto su boca. Tampoco se ha ofrecido una versión oficial al respecto. Tan solo un portavoz de la policía de Thames Valley ha confirmado que se le dio un aviso a Windsor en torno a las 10 de la mañana alertando de que se ha producido un ataque en las inmediaciones y que una mujer había sido vista por la zona. Pero sobre el altercado que esta mujer ha provocado al asaltar el vehículo en el que circulaba el príncipe Andrés de Inglaterra no se ha hablado nada. Al menos no de cara a los medios de comunicación.

El acuerdo oscuro que reabre la polémica

Como decíamos, el interés de la casa real británica es hacer el menor ruido posible en torno al príncipe Andrés. Menos aún con este altercado que no ha llegado a mayores y que se produce tan solo unos días después de que se haya filtrado que la mujer que acusaba directamente al príncipe de haber abusado de ella cuando era menor de edad ha llegado a un acuerdo económico con él para dejar de señalarle y poner en peligro su libertad. Algo que está causando polémica, pues la defensa de la víctima de Epstein y el príncipe Andrés firmó el documento de confidencialidad y el acuerdo de no emprender demandas en su contra cuando era menor, lo que carecería de valor judicial. El debate está servido.

Un acuerdo no confirmado aún que también asegura que ese dinero que ella habría cobrado es para frenar su deseo de emprender acciones legales en su contra, lo que pondría en sí el punto y final a un caso que ha puesto en jaque, una vez más, a la Corona británica por culpa de uno de sus miembros y su polémica forma de pasárselo bien en su actividad privada. Ahora gozaría de cierta inmunidad, al menos sí ante errores del pasado, lo que no ha sentado muy bien en la opinión pública británica y que podría explicar por qué una mujer ha tratado de agredir al príncipe Andrés, aunque por fortuna sus guardaespaldas han logrado evitarlo.

Sea como fuere, la recomendación al príncipe Andrés de Inglaterra desde palacio es clara: perfil bajo y nada de nuevas controversias. Se le ha limitado sus pasos para que no caiga en errores al querer revertir su destino judicial por su cuenta, dejando que sean sus abogados quienes tomen las riendas de su defensa. Así la lió hace unos meses cuando concedió una entrevista en la televisión británica, donde no convenció a la audiencia con sus excusas sobre el caso Epstein y, de hecho, terminó por avivar la polémica y generar más resquemor entre el público al ver cómo salía airoso de las graves acusaciones que pesaban sobre él.