La reina Isabel II ha decidido nombar a su médico personal Sir por haberse volcado en su salud en los últimos años. No es el primer premio que recibe por ello


La reina Isabel II de Inglaterra pasará a la historia por ser la soberana más longeva del mundo, a punto de cumplir 70 años en el trono británico, pero también por ser especialmente generosa. Lo dicen sus trabajadores, pero ahora también su médico personal, quien en los últimos meses ha visto su trabajo intensificado por los evidentes achaques de salud que ha sufrido la regente. Para compensar la gran disposición a ayudar del facultativo, la reina Isabel II ha entendido a bien galardonarle con el emblema más alto que obra en su poder, el de Sir, nombrándole como Sir Huw Thomas, con el título de Caballero por desvivirse por velar por su salud y la de su marido, el duque de Edimburgo, hasta el final de sus días.

La ceremonia de investidura ha tenido lugar en el Castillo de Windsor y en él se ha mostrado la buena complicidad existente entre la reina Isabel II y su médico personal. Una persona que se esconde tras la mejoría que ha experimentado en los últimos días y que ha llevado a la Soberana ha retomar no solo su agenda oficial como regente, sino también la agenda privada, pudiendo presentarse por sorpresa en el doble bautizo de sus bisnietos, los hijos de Eugenia de York y Zara Tindall, el pasado fin de semana. Lo hacía tras haber cancelado varios compromisos fijados en su agenda institucional por diversos problemas de salud, el último, un fuerte dolor de espalda que le impidió estar en el Día del Armisticio, una cita ineludible para ella.

Foto: Gtres

El médico personal de la reina Isabel II logró conseguir su título en 2005 para después convertirse en el Jefe de la Casa Médica, el departamento exclusivo para el cuidado de los miembros de la familia real británica. Fue nombrado Médico de la Reina de manera oficial en 2014 y desde entonces ha velado para que los achaques de la edad no hagan mella en ella. La Soberana le escucha a pies juntillas y sigue sus preceptos siempre que se ponen sobre la mesa, como así ha sucedido cuando le ha recomendado no viajar, frenar el ritmo de actos oficiales e incluso de prescindir de esos Martini nocturnos que tanto le gustaba beber antes de dormir.

El médico al servicio de la reina Isabel II también se ha preocupado por velar por la salud de otros miembros de la familia real cuando así lo han precisado. Fue el caso del último embarazo de Kate Middleton, el del príncipe Louis, en 2018, así como hace tan solo unos meses cuando certificó la causa de la muerte del duque de Edimburgo tras permanecer varios meses ingresado en un hospital aquejado de problemas cardiacos. Varios años volcado en que la familia real británica no pierda la salud o que la recupere cuando se ha visto resentida también a consecuencia del coronavirus y que ya le valió otro reconocimiento meses atrás, cuando fue nombrado Caballero Comandante de la Real Orden Victoriana en los Honores de Año Nuevo de 2021. Ahora, casi un año después, vuelve a presentarse ante su jefa para recibir un reconocimiento muy especial.