La reina de Inglaterra le dio el último adiós al amor de su vida este sábado en el Castillo de Windsor en un funeral marcado por las restricciones sanitarias.


Este sábado, Reino Unido se teñía de luto para darle el último adiós a Felipe de Edimburgo, quien fallecía el pasado 9 de abril a los 99 años. La reina Isabel II reaparecía de riguroso negro, y portando una mascarilla debido a las medidas para evitar la propagación del coronavirus, para despedirse del amor de su vida. Con una foto del padre de sus hijos guardada en su bolso, la soberana fue la primera en abandonar la capilla de San Jorge para dirigirse a su residencia del castillo de Windsor. Pero, ¿qué hizo la Reina de Inglaterra después de despedirse del duque de Edimburgo?

YouTube

Tras abandonar la capilla de San Jorge en su coche real, la reina Isabel II paseó en solitario por las inmediaciones de Windsor con sus perros. Según explica ‘The Mirror’, la monarca ha encontrado consuelo y refugio en sus amigos de cuatro patas para hacer así frente a la pérdida del amor de su vida.

Tal y como recoge el diario británico, paseó a los cachorros cerca de Frogmore, la residencia del príncipe Harry. Estos dos canes entraron a formar parte de su vida el pasado mes de febrero, mientras que su marido estaba en el hospital a raíz de una complicada operación de corazón. En concreto, se tratan de dos cachorros llamados Muick y Fergus, a quienes pasea todos los días desde que Felipe de Edimburgo murió el pasado 9 de abril. En solitario, la madre del príncipe Carlos aprovecha estos momentos para reflexionar y encontrar la paz mental que tanto necesita en estos momentos. «Son una clara distracción y han adquirido una importancia mayor», indica una fuente de la Casa Real Británica al diario.

A lo largo de todos estos años, la reina Isabel II ha tenido hasta un total de 30 perros, todos ellos descendientes directos de Susan, el corgi que le regalaron a la monarca al cumplir la mayoría de edad en 1944. «La reina es el mayor ejemplo de cómo se puede mantener la calma ante esta difícil situación. Ella sigue con su rutina diaria de los domingos», comentan.

La soledad y la tristeza de la reina Isabel II en su adiós a Felipe de Edimburgo

Gtres

Tras guardar ocho días de luto, tal y como manda el protocolo, la reina Isabel II reaparecía este sábado para darle el último adiós a su alma gemela. La soberana siguió desde su coche real el cortejo fúnebre que iba tras los restos mortales del duque de Edimburgo. En un momento dado, el vehículo se detuvo ante los restos y pudimos ver como la madre del príncipe Carlos se secaba las lágrimas e inclinaba la cabeza haciendo una reverencia.

Tras la muerte de Felipe de Edimburgo, y a través de la cuenta oficial de la Familia Real en Instagram, la reina rompía su silencio y le dedicaba unas bonitas palabras a su marido. La soberana, junto a una bonita y reciente imagen de ambos, echaba la vista atrás y se remontaba a sus Bodas de Oro para homenajear al duque de Edimburgo. «Él ha sido, sencillamente, mi principal fuerza y estabilidad en todos estos años. Yo, y toda su familia, este y muchos otros países, tenemos una deuda mayor con él que nunca hubiera reclamado o que jamás sabría», se podía leer.