El joven de 19 años irrumpió en los terrenos del Castillo de Windsor, donde se encuentra la soberana, con una ballesta.


La reina Isabel II está a punto de cerrar uno de los años más difíciles de su vida después de que el pasado abril tuviera que darle su último adiós a su compañero de vida, el duque de Edimburgo. En estas fechas tan señaladas, la monarca ha tenido que vivir una auténtica pesadilla mientras se encontraba celebrando la Navidad. Según reportan las autoridades británicas, un hombre armado fue detenido en las inmediaciones del Castillo de Windsor mientras que la reina de Inglaterra se encontraba reunida con los suyos para celebrar estas fiestas.

Reina Isabel II trabajo
Foto: Gtres

Tal y como ha publicado el ‘DailyMail’, el intruso en cuestión entró en los terrenos de la residencia familiar con una ballesta y utilizó una escalera de cuerda para escalar los muros exteriores del recinto. Las cámaras de seguridad captaron al joven deambulando por los jardines del Castillo de Windsor alrededor de las 8:30 de la mañana. Por el momento, se desconoce si el joven de 19 años, procedente de Southampton, puso acercarse a las habitaciones privadas de la reina de Inglaterra. De la misma forma, la policía británica ha confirmado que no entró en ninguno de los edificios y ha descartado que este hecho tuviera alguna motivación terrorista.

«Afortunadamente, el intruso fue detenido y la policía actuó de forma inmediata, pero se les ha pasado por la cabeza qué es lo que podría haber pasado si no hubiera sido detenido. Las personas de seguridad que estaban supervisando las cámaras no podían creer lo que estaban viendo«, ha comentado una fuente del Palacio de Buckingham al medio británico.

No es la primera vez que alguien intenta entrar en el Castillo de Windsor en lo que va de año y este suceso pone de manifiesto la gran brecha de seguridad que existe en la residencia de la reina Isabel II. Según indica el ‘Daily Mail’, al menos cinco intrusos habrían entrado en terrenos reales, dos de ellos con días de diferencia, en abril. En una de ellas, se permitió entrar a una mujer que afirmó que era la prometida del príncipe Andrés y tenía una cita para comer con él. La semana pasada, otra mujer fue detenida después de que golpeara la ventanilla del coche del tercer hijo de la monarca mientras se dirigía al castillo desde el Royal Lodge.

Después de este suceso, la reina Isabel II recibió en Windsor a su hijo, el príncipe Carlos, y a  Camilla para disfrutar de una íntima cena familiar. Más tarde hicieron su entrada el príncipe Eduardo y Sofía de Wessex junto a sus hijos, Lady Louise y el vizconde Severn. Tras el almuerzo, los miembros de la Familia Real Británica acudieron a la tradicional misa de Navidad en la capilla de San Jorge. La gran ausente fue la reina Isabel II, quien por decisión personal decidió quedarse en las inmediaciones del Castillo. 

El discurso más emotivo de Navidad de la reina Isabel II

Este sábado, la reina Isabel II se ha dirigido a la nación en uno de sus discursos más emotivos. La monarca ha aprovechado la ocasión para rendirle tributo a su «amado» duque de Edimburgo y ha puesto en valor todo lo que hizo su marido por Reino Unido. La madre del príncipe Carlos aseguró que el «brillo travieso y curioso del duque de Edimburgo era tan brillante al final como cuando lo vi por primera vez».Además, ha reconocido que en estas reuniones familiares de estas fechas tan señaladas ha faltado la risa de su marido. 

«Su sentido del servicio, su curiosidad intelectual y su capacidad para sacar diversión de cualquier situación eran irreprimibles. Pero la vida se compone de despedidas finales, así como de primeras encuentros. Por mucho que mi familia y yo le echemos de menos, sé que él querría que disfrutáramos de la Navidad. Fue uno de los primeros defensores de tomar en serio nuestra gestión del medio ambiente y me enorgullece enormemente que su trabajo pionero haya sido asumido y ampliado por nuestro hijo mayor, Carlos, y su hijo mayor, Guillermo, con el admirable apoyo de Camilla y Kate», expresa.