Este miércoles, los Reyes Felipe y Letizia han acudido a la recepción al cuerpo diplomático acreditado en España, y que ha tenido lugar en el Palacio Real, donde además el monarca ha dado un mensaje en el Salón del Trono después de la línea de saludos que ha tenido lugar en el Salón de Gasparini. Un acto solemne de tiros largos en los que los monarcas sacan sus trajes de gala. Con más o menos acierto.

Letizia, que es muy dada a reciclar su vestuario, tal y como hemos visto en más de una ocasión, lo ha vuelto a hacer. La Reina ha lucido un vestido largo de terciopelo que ya lo habíamos visto antes. Concretamente en la Pascua Militar del 2018 que se celebra cada 6 de enero. Lo estrenó aquel día y lo recupera dos años más tarde para este acto. Si en su momento no nos gustó, ahora sigue en la misma línea.

Felipe y Letizia se han puesto de tiros largos para la ocasión

Se trata de un vestido de terciopelo en azul marino compuesto por un cuerpo abotonado con grandes botones con brillante, cuello de bebé, hombros marcados, manga abullonada y puño marcado. Lo que más nos gusta es este último detalle y el maxi cinturón que hacía que el diseño se ajustara perfectamente a su cintura. Por su parte, la falda tiene una caída sin gracia al tener su largo hasta el suelo y con flores bordadas. Por cierto, es un diseño de Felipe Varela, su modisto de cabecera.

Para este vestido, que ya tiene mucha floritura, ha elegido complementos sencillos. Ha elegido los pendientes de diamantes con una gran aguamarina de Bvlgari que le hemos visto en un sinfín de ocasiones y su anillo de Karen Hallan, que ya no se quita. Además, ha optado por un recogido informal con algunos mechones sueltos y un maquillaje sin excesos. ¡Voilá! ¿Qué os parece?