La Reina Letizia concluye su visita a Asturias revelando a las claras sus intenciones: ¡ni un estreno!


La visita de la Familia Real llega a Somao, elegido el Pueblo Ejemplar de este 2020, para terminar una de las ediciones de los Premios Princesa de Asturias más emotivas. Diferente, desde luego. También lo ha sido el comportamiento de estilo de la Reina Letizia, que no ha dudado en aprovechar su fondo de armario. Todo, absolutamente todo lo que ha llevado en su tierra ha sido repetido. Y con ello deja claras sus intenciones: nada de gasto en unos momentos delicados. Esta mañana se ha presentado en esta bonita aldea asturiana con otro look de reciclaje ¡y comodísimo!

Un día algo gris y fresco, como suele ocurrir por el Norte. Al menos no les ha llovido como el año pasado en Asiegu. Nos hemos quitado los paraguas de encima, y a cambio tenemos el primer trench de la temporada para Letizia. Es una prenda estupenda para el otoño, cuando comienzan los fríos, pero aún no te da para ponerte un abrigo. Ligero, estiloso e intemporal, el trench siempre es una apuesta segura. La Reina guarda toda una colección de trenchs en su vestidor, y en todos los colores. Hoy la suerte se la ha llevado este modelo clásico beige (o blanco roto) con botones destacados de Hugo Boss.

Si además lo combinas como ha hecho hoy la Reina Letizia, pues te queda un conjuntito casual muy apañado: con un top negro fino de punto de cuello a la caja (Hugo Boss, seguramente) y unos pantalones pitillo de cuadros grises, junto a unos zapatos bajos. Unos mocasines negros bien brillantes, que podrían ser nuevos (atención). ¡Se ha relajado mucho! ¿Qué hay de aquellos tacones a los que se subía para recorrer prados y hórreos? Letizia se ha vuelto mucho más práctica y austera.

A reseñar también el peinado, esa coleta alta omnipresente y juvenil. Tanto que en esta visita se ha puesto de acuerdo con sus hijas. Leonor y Sofía también se han recogido sus largas melenas para lucir sus caras bonitas con el pelo despejado. ¡Muy guapas!

Como último dato, Letizia se ha dejado un remanente de la ceremonia de premios: sus pendientes de estrellitas de Chanel. Un toque lujoso a un look rural. A ser pequeños y discretos no ‘cantan’ en este estilismo que respira libertad, confort… y nada de glamour. A veces, ¿para qué?