La prometida del príncipe Harry se está introduciendo poco a poco en la Familia Real británica. De momento, acaba de asistir a la primera comida en Buckingham, con la presencia de casi todos sus miembros, y con la que suelen dar el pistoletazo de salida a las celebraciones familiares. La Reina Isabel II hacía así una importante excepción, pues a la misma solo están invitados las parejas casadas y no los novios ni los amigos especiales… Hasta ahora ni siquiera lo estaban las prometidas.

Todos los comensales llegaron en coches, entre ellos Guillermo y Kate con sus dos hijos y su niñera española; Carlos y Camilla; la princesa Ana y su marido; el príncipe Andrés y sus dos hijas, Beatriz y Eugenia; el príncipe Eduardo y su esposa; los príncipes Michael de Kent, etc. Harry y Meghan aparecieron a bordo de un todoterreno. Aunque no se podía apreciar su look en todo su esplendor, ya se sabe todo lo que ella llevaba puesto para esta gran presentación ante su próxima familia política. Todo con estilo y además rebajado. 

La actriz canadiense escogió un vestido con cuello alto, la parte superior de guipur con trama floral y la inferior con falda midi tableada. Es de la firma Self Portrait, una de las preferidas también de Kate Middleton, y cuesta 180 libras (alrededor de 203 euros) rebajado. Antes su precio era de 300 libras. 

El otro elemento visible del look eran sus pendientes, de Birks, una firma a la que ya recurrió en su presentación como flamante prometida. Son el modelo Copo de Nieve y están valorados en unos 5.055 euros

Una apuesta elegante y con un punto moderno que no sorprende en Meghan Markle. Lo que sí nos ha llamado la atención es que antes ya lo luciera otra royal: Alexia de Holanda. La mayor de las tres hijas de los reyes Guillermo y Máxima lo estrenó para la fiesta del 50 cumpleaños de su padre, el pasado abril. La princesa acaba de cumplir 14 años. Meghan tiene 36. Lo cual demuestra varias cosas: hay prendas que no tienen edad y la inspiración se puede encontrar en múltiples personas y lugares, por muy peregrinas que a priori puedan resultar. La prometida de Harry, con el que se casará el próximo 19 de mayo en Windsor, también demuestra tener un innegable ojo royal.

La princesa Alexia de Holanda, el pasado abril, en el 50 cumpleaños de su padre, con el mismo vestido.