Vicky Martín Berrocal ha estado en Madrid y ha probado un tratamiento facial de lo más novedoso… y también de lo más tecnológico.


Está en un momento inmejorable. Vicky Martín Berrocal está estupenda a sus 48 años, y lo está gracias a su forma de mirar al mundo y también a unos hábitos de vida saludables. La diseñadora ha compartido sus entrenamientos, muestra sus mejores looks y ahora también da consejos beauty basados en su experiencia y en lo que a ella le funciona, algo que sus seguidores seguro que agradecen. Y estos días Vicky Martín Berrocal ha probado un tratamiento facial novedoso.

Una puesta a punto en el rostro antes de las fiestas

Eso también lo ha contado ella misma, que ha explicado dónde lo ha hecho y cuál es el objetivo de la máquina con la que se lo ha dado ese tratamiento en el rostro. Lo hizo, según refiere, durante su paso por Madrid hace unos días. Allí visitó al equipo de Tacha Beauty y se puso en sus manos para probar una máquina destinada a tratar algunos problemas de la piel y que trabaja para revertir los signos de la edad en el rostro.

La máquina en cuestión lleva el nombre de Morpheus 8 y está presente en algunas de las clínicas de estética más conocidas de nuestro país. Según ha mostrado Vicky, trabaja mediante un cabezal que se pasa por algunas zonas del rostro para que la radiofrecuencia fraccionada de la que parte haga su trabajo y penetre en las capas más profundas de la piel.

Radiofrecuencia para el cuerpo y el rostro

La radiofrecuencia lleva ya un tiempo presente en los tratamientos estéticos, pero su uso suele ser más habitual para tratar el cuerpo. Así comenzó para tratar problemas estéticos como la flacidez y la celulitis, parece que con buenos resultados. Ahora se aplica también en el rostro aunque el método es un tanto distinto. Según explican los expertos, se realiza con un equipo de radiofrecuencia fraccionada que se aplica con un sistema de microagujas (de dimensiones milimétricas).

El objetivo es estimular el colágeno y la elastina en las capas más profundas de la piel. Si esa producción de colágeno se acelera, ayuda a evitar el descolgamiento facial y, entre otras cosas, a darle un aspecto visiblemente más joven a la piel.

Una sesión de este tipo en el rostro parte de los 400 euros y según las especificaciones de algunos de los centros que lo aplican, los resultados serían visibles entre una y tres sesiones. Dado que se trata de un tratamiento no invasivo y también que el paso del tiempo nos sigue afectando lo queramos o no, los efectos duran más de un año, pero no son eternos aunque la producción de colágeno y elastina se active.

No obstante, como sucede con cualquier tratamiento de este tipo, lo importante es ponerse en manos de los expertos y buscar el consejo de quienes saben para hacerlo con todas las garantías y con un enfoque personalizado.