La colaboradora compartió en ‘Sálvame’ el remedio que ella suele tomar para acabar con la ansiedad y es, casualmente, también perfecto para cuidar nuestra piel.


El pasado jueves, María Patiño volvía al plató de Sálvame después de unos maravillosos días de retiro veraniego en Galicia, su tierra natal. Y en su primer programa tras las vacaciones, la colaboradora no dejó a nadie indiferente. La colaboradora apareció con un nuevo look gracias a un mucho más juvenil que de costumbre, dio información fresca sobre diferentes polémicas y se abrió en más de una ocasión para hablar de diferentes temas personales. Y es que, aunque ya lo ha dicho varias veces, la periodista confesó sufrir de ansiedad. Un trastorno que afecta a cerca de un 10% de personas en España y que hace que todo sea más complicado para quien la sufre.

La presentadora de Socialité, aunque prefirió no se extenderse demasiado sobre el tema, sí que quiso contar a sus compañeros y a la audiencia cuál es su remedio para calmar la ansiedad. Un remedio que quizás no funcione a todo el mundo pero que, según María Patiño, a ella le sienta estupendamente siempre que tiene un pequeño ataque o siempre que siente que su cuerpo le está pidiendo parar.

El remedio que toma María Patiño para aliviar la ansiedad

Según ella misma confesó, en los días en los que se siente más ansiosa, ella siempre toma lo mismo: unas cuantas nueces, un poco de agua y avena. Una combinación muy nutritiva y con un claro efecto calmante que, además de sentarle de maravilla a María Patiño, también hemos descubierto que es perfecta para cuidar la piel. Y es que se sabe que las nueces ayudan a mejorar la calidad de la piel, que el agua hidrata nuestra dermis y que la avena alivia el picor y las irritaciones cutáneas. ¿Se puede pedir más? Nosotras creemos que no.

Las nueces son uno de los frutos secos más completos. Estas tienen una alta cantidad de ácido fólico, una vitamina del grupo B que está directamente relacionada con el buen funcionamiento de la piel. De hecho, la falta de ácido fólico es uno de los principales causantes de dermatitis, acné o eczemas. El agua, evidentemente, es perfecta para hidratar nuestra dermis, proporcionándole la elasticidad que necesita y ayudándonos a que esta se vea joven y tersa durante más tiempo. Además, ayuda eliminar las toxinas que generan la celulitis, las varices y el acné. Por su parte, la avena, tomada en gachas, smoothies o cereales con leche, suele ser perfecta para aliviar el picor y calmar enfermedades como la urticaria, la irritación o la psoriasis; pero también tiene un efecto limpiador que consigue eliminar la suciedad acumulada en los poros.

Vamos, que esta combinación no solo es ideal para calmar la ansiedad sino que también para cuidar nuestra piel. ¡Un gran descubrimiento que le agrademos (y mucho) a María Patiño!