Las vacaciones están llegando a su fin y, con ello, tenemos que recuperar los buenos hábitos que durante todas estas pasadas semanas hemos dejado un poco relajados.
La vuelta a la rutina puede resultar un momento estresante. Durante las vacaciones veraniegas se relajan algunos de los hábitos que cumplimos durante el resto del año. Para evitar que esto afecte a nuestra salud bucodental, desde DrSmile nos dan una serie de consejos para que la vuelta a la rutina no impida lucir una sonrisa de cine que nos ayude, además, a ganar confianza en nosotros mismos.

Dejemos de lado el estrés.
Muy fácil decirlo y no tan complicado cumplirlo. El estrés puede afectar de manera notoria a nuestra salud y eso incluye nuestros dientes y encías. La vuelta de las vacaciones es la situación ideal para que esto ocurra, por lo que mantener unos hábitos sanos después de la jornada laboral puede ayudarnos muy positivamente a combatir este problema tan presente hoy en día.

La práctica de deporte o salir a caminar son algunas de las actividades que podemos llevar a cabo para reducir nuestro estrés después de las vacaciones y que nuestra boca no se vea afectada.

Cepillarnos los dientes después de cada comida.
Nunca está de más recordar este punto. Durante las vacaciones es probable que hayamos dejado más olvidada la higiene bucal, lo que seguramente se verá traducido en problemas a corto plazo. Mantener una higiene correcta y constante es esencial para evitar manchas, caries y enfermedades periodontales. De esta manera evitaremos que las bacterias se acumulen en nuestra boca y mantendremos una sonrisa radiante y limpia.

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Eliminar bien cualquier resto de comida.
Para ello, nuestros grandes aliados son el hilo dental, los colutorios, cepillos interdentales e irrigadores como complemento a nuestra higiene. Nos ayudarán a hacer que la limpieza sea mucho más efectiva y duradera.

El alcohol y el tabaco, grandes enemigos de la sonrisa perfecta

Evitar los alimentos dañinos para la higiene bucodental.
Tomar bebidas alcohólicas suele ser más habitual durante el periodo veraniego. El alcohol está lleno de azúcares y ácidos, y ya sabemos que, en la higiene bucodental, el azúcar y el ácido no son muy buenos amigos. Además, el alcohol hace que nos deshidratemos y que nuestra boca se reseque, perdiendo así la protección natural que aporta la saliva.

Prohibido el tabaco.
Es el peor enemigo de la higiene bucal y puede llegar enmascarar enfermedades periodontales graves, retrasando su detección.

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No te olvides de visitar al dentista.
La vuelta de vacaciones es un momento perfecto para visitar al dentista. Lo recomendable es hacer dos revisiones al año, aunque si empiezas a notar algún dolor u otra anomalía, no dudes en acudir cuando antes. Estas visitas regulares mantendrán a las caries a raya y evitarán la acumulación de placa alrededor de tus dientes.