Dar un plus de luminosidad a tu piel es posible si sigues estos sencillos consejos en tu rutina diaria con los cosméticos y con tu alimentación


El objetivo es conseguir una piel luminosa y radiante, fresca y jugosa. Y para llegar a tiempo no podemos perder ni un minuto. Por eso te recomiendo que seas disciplinada en la rutina diaria, en los cosméticos que empleas, incluso, en la alimentación.
Cumplir con la rutina de limpieza facial diaria es clave para obtener una piel luminosa
El primer paso es cuidar y preparar tu piel en casa. Fundamental que todos los productos empleados sean de la misma línea cosmética con el fin de mantener el mismo pH. Es algo clave para que muchos de los procesos celulares se desarrollen con normalidad. No olvides que el tónico es el cosmético encargado de conseguirlo. Una de sus misiones claves es cerrar el poro y por lo tanto equilibrar para obtener una piel luminosa.
Exfoliar es el segundo paso indispensable. Aplica un scrub masajeando y deteniéndote especialmente en barbilla y labio superior, de manera más suave en contorno de ojos y pómulo superior. Exfoliar rejuvenece, nos ayuda a desprendernos de las células muertas que se adhieren a su superficie y facilita que las más jóvenes luzcan con toda su energía. Es un ritual de belleza apto para todas las pieles y todas las edades siempre que se realice con mimo y sabiduría cosmética.

Piel luminosa al instante 

Otro aspecto fundamental que te hará lucir sana y luminosa es hidratar y mantener la jugosidad de la piel a raya. Una ampolla enriquecida en vitaminas y minerales es perfecta. Dejará tu piel firme y elástica y estará actuando como un potente antiarrugas. Tampoco olvides echar mano de herramientas domésticas como los rodillos de jade o cuarzo rosa. O los más modernos que emplean incluso microcorrientes para ayudarte a recolocar la musculatura. Funcionan, eso sí, solo si somos constantes a la hora de conseguir una piel luminosa.
La vitamina C es un imprescindible para obtener luminosidad en tu piel
Para acabar, como todavía no hemos conseguido ese tono dorado que tanto favorece, te recomiendo que hagas uso de un autobronceador. Elige aquellos que poseen fórmulas “inteligentes”, responsables de conseguir un tono realmente bonito y uniforme. Y lo más importante: practica el arte de la sonrisa. Aunque las mascarillas la mantienen oculta, las señales que tu cerebro recibe al ejercitarla son sanadoras. Sin duda  el mejor secreto de belleza que todos tenemos siempre a nuestro alcance.