Charlize Theron es una de las actrices más admiradas del panorama internacional. Con unas facciones de escándalo, sus característicos ojos azules, una sonrisa icónica y una personalidad arrolladora, la protagonista de Monster ocupa, año tras año, un puesto en el ranking de las famosas que más gustan y sorprenden con sus atrevidos y arriesgados cambios de imagen.

Su color rubio platino es una de sus señas de identidad y, aunque la hemos visto con el pelo oscuro o algo más corto en alguna ocasión puntual, nunca, hasta hoy, la habríamos imaginado con un corte de pelo tan arriesgado y tan oscurecido: lleva el estilo ‘Mullet’, también llamado ‘greñas’, aquel corte que Miley Cyrus hizo popular, y que se reconoce por por llevar la parte delantera muy corta y la parte de atrás larga, con un flequillo muy corto que deja al aire las cejas y mechones un poco greñosos. En cuanto al tono, ahora luce un negro casi azabache que resalta, aún más, su mirada cristalina.

Charlize Theron nos sorprende con su cambio más drástico

El suyo es un corte arriesgado no siempre fácil de defender pero que a ella, por sus facciones marcadas, le favorece muchísimo. El ‘mullet’ extremadamente cortos pueden endurecer las facciones, pero si desfilado, como lo lleva la intérprete, el resultado es muy juvenil y es perfecto para crear volumen y más en las personas de pelo fino como es su caso. Y tú, ¿qué opinas?

Pero, ¿por qué se ha atrevido con este giro extremo? Una vez más, por exigencias del guión.  Netflix acaba de publicar que comienzan las grabación de la segunda parte de la película de acción: ‘The Old Guard Chapter Two: Force Multiplied’, donde la actriz tiene un papel protagonista y su personajes, Andy, luce el cabello negro. ¡Misterio resuelto!

A partir de los 50 el corte corto es ideal porque estira el cuello

El pelo corto se han convertido en una de las mejores opciones para mostrar un aspecto más joven. Los estilistas aconsejan dejar a un lado el pelo largo llegados los 50 (pero todo dependerá, eso sí, de nuestro tipo de rostro). Y es que cuando llega la menopausia y sus fatídicos cambios hormonales, el pelo sufre un cambio muy significativo. A partir de entonces, es común que empiece a debilitarse, caerse o incluso cambie y pierda textura. Por eso, cortar por lo sano es una muy buena alternativa para no acentuar la fragilidad del cabello.