El ácido glicólico es uno de los nuevos componentes estrella de la cosmética.Te contamos de donde viene y en qué casos puede servir de ayuda para nuestra piel


Hay tratamientos que son perfectos para el verano, porque le dan a la piel esa dosis extra que necesita de hidratación o de protección frente a las altas temperaturas y los rayos del sol, pero hay otros que encajan perfectamente ante la bajada de las temperaturas. El ácido glicólico es uno de esos componentes cosméticos estrella que nos ayudan a afrontar la nueva estación con una piel renovada.

¿Qué es el ácido glicólico?

Se trata de un principio activo de carácter natural que lleva ya unos años revelándose además como un ingrediente de gran ayuda para tratar algunos problemas estéticos. Tiene un gran poder regenerador, por lo que esta época, tras las largas horas de exposición al sol y las semanas aplicándonos protector solar muchas veces al día, es muy útil.

También lo es con pieles que necesiten de una limpieza profunda de la renovación de la parte del rostro más expuesta a los agentes exteriores. Por eso hay infinidad de limpiadores que lo llevan, porque realiza una exfoliación no mecánica sobre la piel favoreciendo la regeneración de esas capas superiores.

¿En que casos puede dar un buen resultado?

Dicen los expertos que, al no tratarse de una exfoliación mecánica, favorece que no se altere la capa exterior de la piel con microgránulos. Eso sí, su acción es potente, por lo que ayuda en algunos casos de espinillas y puntos negros, cuando las glándulas sebáceas no están funcionando correctamente.

También puede servir para regenerar la piel en casos con dolencias como el eccema o la rosácea, aunque si padecemos alguna de ellas u otras como la psoriasis, lo mejor que podemos hacer es consultar al médico. Los expertos son los que pueden darnos las pautas para encontrar el mejor tratamiento.

Las distintas versiones y formatos

Dado su gran poder renovador, puede ser de ayuda también para paliar y prevenir muestras de la edad y del paso del tiempo como las arrugas. Por ello, como decíamos, aunque forma parte de la formulación de muchos limpiadores en gel, también está presente en tónicos y en cremas.

Las cremas con ácido glicólico suelen tener una textura en gel para resultar menos grasas, por lo que son útiles en casos de acné para no añadir más de la que la propia piel ya produce. Además, como tiene una gran permeabilidad en la piel, penetra y permite la estimulación de la formación de colágeno, el gran responsable de la tersura de la piel.