En el día en el que Mar Flores cumple 52 años, analizamos cómo ha cambiado la vida de la modelo y de su exmarido, Javier Merino.


Este viernes Mar Flores cumple 52 años, un aniversario muy especial que ha comenzado a celebrar fuera de España. La modelo ha elegido como destino Italia, tal y como se puede ver en las imágenes que ella misma ha ido compartiendo en el universo 2.0. En estas fotografías se la puede ver posar con una gran sonrisa y es que no es para menos, pues tiene una vida repleta de amor, cariño y, además, grandes lujos. Es habitual verla en diferentes puntos del globo terráqueo, así como viajando al lado del millonario empresario, Elías Sacal, con el que mantiene una relación que no siempre ha pasado por buenos momentos. Con una vida estable en la actualidad, esta situación poco tiene que ver con la que tiene su expareja y padre de cuatro de sus hijos, Javier Merino, quien vive un día a día completamente dispar.

A pesar de que en el año 2016 pusieron fin a su matrimonio de manera amistosa, para Mar no fue fácil asumir este fracaso y así lo explicó ella misma frente a varios medios de comunicación. «La decisión de terminar con mi matrimonio no fue mía, fue de Javier. Como mujer, me sentí muy dañada, porque no me sentía que valiera como profesional o como madre estupenda. Esa parte sí que me costó reconstruirla», dijo Mar Flores. Los dos tomaron caminos por separado, no obstante, nadie sabía por entonces qué les iba a deparar esa decisión, mucho menos que Javier Merino económicamente se iba a ver sumido en una crisis económica de la que le está costando salir. Sin pareja conocida desde entonces, el empresario ha tenido que hacer frente al cierre de la mítica sala Fortuny, la cual salió a subasta por 23,5 millones de euros. Se despidió del palacete del siglo XIX en el que se celebraron numerosas fiestas de la jet set, ya que contaba con grandes deudas la empresa de Javier Merino. Fue una joya inmobiliaria, un punto de encuentro de famosos que se inauguró en 1997 y que cuenta con una superficie de 1.178 metros cuadrados y un solar de 917. Esta semana salía a la luz la única puja que ha recibido el inmueble: 16,5 millones de euros.

En el año 2013, antes de que pusiera punto y final a su historia de amor de 18 años con Mar Flores, se declararon en concurso de acreedores varias de sus compañías, un instante que lejos de terminar con sus problemas financieros, siguió. La banca le pisó los talones para saldar sus deudas y en el mes de febrero le embargaron una gasolinera, por lo que de nuevo sufrió un nuevo varapalo. Al igual que otras de sus propiedades que tampoco corrieron la misma suerte: un ático de 400 metros situado en una zona elitista de la capital, un terreno sin edificar en Cantabria y un local en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Tales son sus deudas que desde hace varios años forma parte de la lista de morosos de Hacienda. Nada que ver con la vida que día a día vive Mar Flores, la que fuera su esposa durante casi dos décadas.

Foto: Instagram

En sus redes sociales ella muestra sus envidiados looks, la enorme casa que posee en la capital, su preocupación por el deporte y la calma que intenta perseguir en su día a día. La noche y el día si se tiene en cuenta la larga lista de preocupaciones que tiene Javier Merino en la actualidad.