Irene Rosales sufrió un aparatoso accidente miuentras celebraba el cumpleaños de su suegra, Isabel Pantoja, en Cantora. Así ha quedado su pie tras la caída


Todo hacía indicar que el día iba a ser perfecto y es que este 2 de agosto Isabel Pantoja cumplía años y lo hacía rodeada de sus seres queridos, que por fin parece que han dejado atrás las rencillas y simplemente han aprendido a quererse sin ataques públicos. Entre ellas estaba Irene Rosales, que fue la última en sumarse a la celebración que se orquestaba en el interior de la finca Cantora. Aunque no era una fiesta sorpresa, son muy pocos los detalles que de ella han trascendido por el momento a los medios, dado que todo el clan ha optado por disfrutar de la compañía de los suyos y festejar el cumpleaños de Isabel Pantoja, dejando sus respectivas redes sociales algo olvidadas por un día. Algo que demuestra que se lo pasaron genial, aunque hubo un instante en el que la fiesta se truncó por culpa de una caída.

Aunque Isabel Pantoja era la protagonista indiscutible del día, Irene Rosales supo hacerse con la atención y los cuidados de todos los allí presentes al sufrir un aparatoso traspiés. La mujer de Kiko Rivera no terminó la velada demasiado bien y es que una caída echó por tierra su deseo de disfrutar de todo lo que Isabel Pantoja había orquestado para congraciar a sus invitados, entre los que estaba su familia al completo y algunos amigos íntimos. Ni la piscina, ni la barbacoa, ni la música, los bailes, las risas y el buen ambiente pudieron contrarrestar el delicado momento en el que Irene Rosales caía de bruces contra el suelo y se fastidiaba dolorosamente el pie izquierdo.

Un día después de la fiesta en Cantora celebrada este domingo, Irene Rosales ha compartido con sus seguidores de Instagram el motivo por el que no subió más fotos y vídeos durante el cumpleaños de su suegra, como así había comenzado a hacer. “Ayer sufrí una caída y me he jodido el pie”, escribía en uno de sus stories de este lunes la colaboradora de ‘Viva la Vida’, mostrando las consecuencias de su falta de equilibrio. Un pie magullado, con el tobillo hinchado y parcialmente amoratado es la prueba de la batalla que libró tras caer al suelo y dar por finalizada la fiesta de cumpleaños de su suegra.

 

Atrás quedaban las fotos presumiendo de cuerpo en la piscina o ayudando a Anabel Pantoja a hacer promoción de su línea de bañadores flamencos haciendo las veces de modelo. También se quedó atrás la estudiada y coreografiada forma de tirarse de cabeza a la piscina de Irene Rosales con su cuñada, Chabelita Pantoja, y Anabel Pantoja. Unas risas y un buen rollito que terminó abruptamente cuando la joven sufrió el accidente y tuvo que ver el resto de la fiesta desde el banquillo. Aunque no reviste gravedad la caída ni las consecuencias en su maltrecho pie, esto le obliga a relajar el ritmo, mantener reposo durante los próximos días y meditar sobre porqué terminó en el suelo y si merecía la pena lo que andaba haciendo cuando cayó.