Ágatha Ruiz de la Prada tenía la firme intención de no perdonar la supuesta deslealtad que Luis Miguel Rodríguez había cometido al ser fotografiado con una exnovia de Kiko Rivera en actitud cariñosa. Él habló de cómo le había dejado la diseñadora y cómo iba a luchar para recuperar su amor, algo que finalmente ha conseguido, a juzgar las últimas fotografías de la pareja paseando por las calles de Madrid de la mano y con beso incluido.

Esta decisión de Ágatha Ruiz de la Prada deja un poco descolgada a su hija, Cósima Ramírez, quien sacó la cara por ella cuando se enteró de la publicación de las fotografías que ponían en jaque su relación. Ella cargó duramente contra el empresario por traicionar la confianza que su madre había depositado en él y ahora debe responder a la noticia de su reconciliación. Eso sí, no le apetece hacerlo y la forma de huir de las preguntas de la prensa no podría ser más cómica.Con su habitual atuendo colorido en el que no le falta ninguna tonalidad del arcoíris, Cósima Ramírez corre despavorida bajo la insistente lluvia de Madrid. Pese a su carrera, no pudo zafarse de los periodistas y finalmente responde sobre si le ha sorprendido que su madre vuelva a caer en brazos del empresario y qué piensa de esta nueva oportunidad que se han dado en su sonado romance.